Ríndete, Carolina.

Ríndete, Carolina

Autora: Rosario Tey

Género: Romántica adulta.

Idioma: Español.

Sinopsis:
   Carolina tiene la aterradora sensación de sentirse sola.      Su novio acaba de poner fin a diez soporíferos años de relación a través de un absurdo email, y lo único que puede llenar su aburrida y desdichada existencia es la vuelta de su hermana, Cristina. 
Cristina regresa de Ámsterdam, donde trabaja como fotógrafa. Viene dispuesta a pasar el verano en Cádiz, a divertirse con su hermana Carolina y con sus adorables amigas: Marta y Raquel. Sin embargo, todo se complica cuando una combinación de circunstancias hacen que Carolina se encuentre con el hermano de su ex, Héctor, y con un amigo de éste: Raúl. Irremediablemente, Cristina se queda prendada de Raúl, y la repentina relación que surge entre ambos hará que Carolina pase más tiempo del que le gustaría cerca de su excuñado.
 De repente, la disparatada e irracional idea de sentirse atraída por Héctor empieza a convertirse en una obsesión y, aunque es consciente de que es una locura, Carolina no puede apartarlo de sus pensamientos más tórridos e incandescentes. 
Y mucho se teme que la atracción es MUTUA. 
Lo que se suponía que sería un verano de amigas solteras, extrema diversión y nada de complicaciones… se convierte justo en todo lo contrario. 

Sobre la autora:

    ROSARIO TEY nació en Cádiz el 10 de Mayo de 1980. Estudió Relaciones Laborales en la Universidad de Cádiz y luego cursó un Máster en Prevención de Riesgos Laborales. En la actualidad imparte cursos de formación y es propietaria, junto con su marido, de una bonita cafetería en el Paseo Marítimo de su ciudad. Confiesa que gran parte de su inspiración se debe a los espléndidos atardeceres gaditanos que contempla desde la terraza de su bar. Es madre de una despierta y preciosa pequeña de seis años y admite ser una lectora insaciable de literatura romántica, entre otros géneros. Esta es su primera incursión en el mundo editorial donde sostiene que se encuentra en fase de continuo aprendizaje. 
Su novela hace apenas dos meses que vio la luz y sus lectores ya han creado un grupo de Rendidas en Facebook para hablar de los escenarios y personajes de esta historia. 

Mi opinión personal sobre el libro:

Carolina es una chica sencilla, normal, abierta, alegre… Una gaditana de tomo y lomo que ama su ciudad, sus playas, que adora tumbarse en la arena  para recibir el sol sobre su cuerpo; que muere por  su gente, su trabajo,  sus amigos y compañeros de trabajo como Marisa o Emilio. Aparentemente es una chica extrovertida,  fuerte y valiente, pero en el fondo tiene una gran carencia afectiva, un montón de inseguridades y un miedo enorme al fantasma de la soledad.
Un suceso trágico, en su pasado, la marca de tal modo que es el detonante de ese miedo a quedarse sola. Una relación destructiva para ella, es la causante de esa falta de confianza en sí misma, causa principal, en la mayoría de las ocasiones,  de todos los problemas que tiene con Héctor. Esto la lleva también a tener una indecisión total a la hora de definir su futuro, llegando incluso a refugiarse en la dependencia que, supuestamente, otras personas pueden tener de ella, para evitar tomar decisiones importantes sobre ese futuro. 
Lo cierto es que en muchas ocasiones Carolina exaspera, pone muy nerviosa, te entran ganas de meterte dentro del libro y abofetearla o echarla un buen rapapolvo,  pero, en el fondo, entiendes su forma de ser si te paras a pensar un poco en cómo ha sido su anterior noviazgo y ese pasado triste que la marca.
El principio de la historia es  el final de esa relación, en la cual su autoestima ha sido tan pisoteada que, como digo, le ha mermado  su seguridad y  confianza en sí misma, y por ello no se cree merecedora de ese gran amor que está a punto de aparecer en su vida.
Rafa, su ex novio, es, a mi modo de ver,  un personaje totalmente despreciable, un maltratador psicológico implacable, con un ego tan enorme como su propia crueldad y egoísmo. Es por esa razón que Carolina se va poniendo obstáculos uno tras otro, negándose a sí misma y a Héctor la posibilidad de ser feliz.  Es tal el miedo que tiene a quedarse sola que no escucha y se monta ella sola películas alternativas, sin darle a Héctor opción a explicarse.
Cuando empieza el libro, Rafa, que ha sido su novio durante muchos años, la deja de la forma más humillante  que se puede dejar a una persona: mediante un correo electrónico, frío e impersonal, porque el señor no tiene las suficientes agallas como para decírselo en persona, a la cara, mirándola a los ojos que es como se deben decir estas cosas. Ella queda completamente consternada y dolida, pero también se da cuenta de que ya  no está enamorada de Rafa desde hace algún tiempo, que si ha seguido con él  no ha sido más que por miedo, por inseguridad, una que él mismo le ha causado para mantenerla sujeta a su lado y sometida a sus caprichos. 
Personalmente pienso que Rafa, como ya he dicho,  es una especie de maltratador psicológico que ha hecho mucho daño a una buena chica ya de por sí marcada por ese pasado amargo y trágico del que hablo. El miedo a estar sola, ya que su hermana pequeña vive y trabaja en Ámsterdam como fotógrafa,  es solo el motor que la ha empujado a seguir con él tanto tiempo, aguantando más de una humillación y desplantes por su parte,  no solo de él, sino también de su amigo Leo y su novia.
Héctor  es el hermano de Rafa, un hombre hecho y derecho, con éxito en su vida profesional,  mayor que ella, que entra en su vida arrasando como un huracán. Héctor  tiene bien claro lo que quiere y va a por ello sin dudarlo.
El problema es que también tiene sus propios demonios, sus propios miedos. Como consecuencia de estos miedos, a veces  toma  unas actitudes y unos atajos que provocan en Carolina incomprensión y desesperación, llevándola al borde de la histeria, haciéndola tomar decisiones que perjudican su relación. Pero lo bueno que tiene Héctor es que no se rinde, nunca lo hace, aunque parezca lo contrario siempre reaparece contraatacando, con nuevos planes que poner en marcha  porque, sencillamente, algo irremediable le arrastra hacia ella una y otra vez,  por mucho que ésta se enfade, le diga o haga. Y no parará  hasta que ella… se rinda a la realidad.
Desea a Carolina, pero, al mismo tiempo, tiene también miedo de una relación seria con ella debido a su pasado con Rafa, a la mala relación que hay entre los dos hermanos,  y sobre todo, a que en cierto modo está convencido de que Carolina tarde o temprano volverá con Rafa y siente miedo al rechazo de ella. Por esta razón, desde el primer momento le deja claro que lo suyo va a ser algo de verano, una relación casual que terminará cuando él marche a Nueva York a trabajar.
Pero lo que no sabemos hasta casi al final del libro es que Héctor guarda un secreto, algo que más o menos se intuye a lo largo de la historia, pero que el mismo Héctor con su actitud hace que dudes de esa teoría que va surgiendo en el lector conforme van pasando las páginas.
Carolina es una mujer que necesita amar y ser amada, pero al mismo tiempo tiene miedo a entregarse, a reconocer ese sentimiento porque al hacerlo se expone al rechazo, y ese rechazo es sinónimo de soledad. Debido a esto toma una serie de decisiones  que son las que pueden, en un momento determinado,  dejarla completamente sola porque la gente que está a su alrededor, aquellos a los que antepone antes que su amor y felicidad, no tienen ningún inconveniente en marcharse  cuando les parece oportuno.
Por otro lado, sus miedos e inseguridades  la llevan a no confiar en un hombre que si bien al principio se muestra adusto y poco dispuesto a embarcarse en una relación duradera, va cambiando de actitud y parecer a medida que avanza la historia.  
De todos modos, Héctor también tiene lo suyo por eso, aunque a  veces Carolina te pone de los nervios, una se pone en su piel entendiéndola perfectamente, ya que hay momentos en los que de un modo o de otro, Héctor hace cosas que pueden llegar a malinterpretarse.
 Por otro lado, hay personas que forman parte del pasado y presente de Héctor que amenazan ese amor.  Uno de ellos es precisamente Rafa, su propio hermano, con quien Héctor no  mantiene ningún tipo de relación por culpa de algo que   sucedió hace años, marcándole  de por vida, llegando incluso a envidiar en algún momento el cariño que hay entre Carolina y Cristina,  una persona que a veces se muestra demasiado egoísta y no sabe valorar el enorme esfuerzo y sacrificio que, en ocasiones, hace su hermana por ella.
No quiere decir esto que no la quiera, al revés, Cristina está muy unida a su hermana, pero como ser humano que es, a veces toma decisiones,  tiene actitudes egoístas  que dejan mucho que desear.  Una de estas decisiones será el detonante de algo que obligará a Carolina a tener que elegir entre ella y Héctor. La decisión que ella toma es difícil, pero es la única viable en ese momento, Héctor lo sabe, lo comprende,  lo asume porque él hubiese hecho lo mismo. Esto lo lleva a amar,  valorar y estimar  más a Carolina, porque ella hace algo que, en su momento, el hubiera querido que  hicieran por él. 
Una de las cosas que más me han gustado de esta historia es el realismo de sus personajes. Son personas  muy humanas, con sus miedos, sus inseguridades, sus reacciones equivocadas, sus actitudes erróneas. Ninguno de ellos son  súper héroes  o ese alguien perfecto que solo encuentras en los libros, sino personas normales y corrientes que se equivocan…  vuelven a equivocarse, que caen y se levantan para luego volver a caerse; que asumen las consecuencias de sus actos como buenamente pueden, que viven, sufren y sobre todo… aman. En este grupo, además de Carolina, Héctor y los demás personajes secundarios que conforman esta historia, tengo que hacer hincapié en Cristina, la hermana de Carolina.
 Cristina es noble,  quiere a su hermana por encima de todo, pero en cierto modo es también muy egoísta, ella siguió su propio camino y dejó a su hermana sola. Esto no quiere decir que no se preocupe por ella, pero como he dicho: es egoísta. Y es debido a ese egoísmo que está a punto de cargarse no solo su propia felicidad, sino también la de Carolina.
Nada más conocer a Raúl, el amigo incondicional de Héctor,  se enamora perdidamente de él, aunque le cueste reconocerlo porque se encuentra en un momento en el que debe decidir entre su sueño y su corazón. Raúl también se enamora de ella y está dispuesto a llegar hasta donde sea para que Cristina lo elija por encima de todo, pero… una decisión equivocada puede dar al traste con ese deseo.
No puedo dejar de hablar  de las malas personas que se pasan, durante todo el libro,  avasallando a todo el que se pone por medio. Son los antagonistas de la historia, aquellos que no merecen redención ni perdón porque sus actos son tan deplorables que solo de pensarlo causan horror.
Es el caso de Rafa y Leo. Rafa, a mi modo de ver, es un ser indeseable que te humilla, que te somete, que hace contigo lo que quiere porque juega con la baza de la inseguridad y el miedo de la otra persona. Está muy convencido de que Carolina sin él no es nada, que no tiene más que chascar los dedos para que ella vuelva con él sin rechistar.  Pero cuando ve que Carolina ha reaccionado, que ya no está dispuesta a dejarse intimidar ni a seguir siendo su muñeca, reacciona con una crueldad increíble, crueldad que yace innata en él y que descubrimos cuando averiguamos un suceso deleznable de su pasado, y que ha marcado de una forma perenne el marco afectivo de su hermano Héctor.  
Y en cuanto a Leo, el mejor amigo de Rafa, o eso es lo que él piensa, mejor no hablemos, porque para averiguar hasta dónde he llegado yo a despreciarlo… es necesario leer la historia.
Pero si algo tienen en común todos ellos, es que son personajes reales, porque solo el ser humano es capaz de cometer actos tan horribles y crueles por un lado  o… tan desinteresados y hermosos por otro.
 No puedo dejar de mencionar a esas figuras que pueden considerarse intermedias, aquellas que en más ocasiones de las que nos gustaría, protagonizan situaciones y malos entendidos que pueden hacer peligrar la estabilidad de la pareja, pero que, sin embargo, cuando les hablas,  les cuentas tu postura, simplemente se hacen a un lado no sin antes protagonizar el último altercado por estar en el sitio incorrecto en el momento equivocado.
Este es el caso de Patricia, un personaje anodino, al principio muy mal intencionado, que pone en jaque muchas veces a la pareja. Pero el culpable, o mejor dicho, los culpables de esto son Carolina y Héctor, una por no saber escuchar, armando en su cabeza  sus propias películas alternativas,  y el otro por favorecer ciertas situaciones de las que Carolina es testigo y que, sinceramente, dan lugar al mal entendido.
Realmente, opino que si yo estuviera en la piel de Carolina en esos momentos, haría exactamente lo mismo, ya que Héctor, en un par de ocasiones, debería de haber actuado de otra manera con Patricia.
En otras ocasiones tenemos a la gran amiga que la aconseja bien, que se preocupa por ella, que la apoya en los momentos difíciles,  que la empuja a tomar la decisión correcta en algunos casos y la incorrecta en otros. Estoy hablando de Marisa, su amiga y compañera de trabajo, o de Emilio, su jefe. O de Marta y Raquel, amigas de Cristina,  que simplemente están ahí, formando parte de la historia.
 Héctor, Carolina, Raúl, Cristina y los demás personajes viven su historia de amor, o sus historias de amor,  en un entorno único, idílico  y paradisíaco como es la preciosa ciudad de Cádiz, y que la autora nos describe a la perfección con todo lujo de detalles. Tanto es así, que a veces nos parece estar paseando por sus calles, avenidas, y sentir que nos bañamos en esas playas de ensueño. Pero la trama también transcurre en Sevilla, preciosa ciudad que Rosario nos describe con la misma perfección, maestría y exactitud. La verdad es que me ha impresionado mucho la destreza que tiene esta autora para las descripciones.
Lo mismo se puede decir del  lenguaje. La narración es muy fluida con una forma de expresarse muy particular y   rico en expresiones. Fácil de leer, poco repetitivo y redundante,  haciendo que su lectura sea amena, grata, nunca pesada. El libro tiene su propio ritmo,  que provoca adicción, que te obliga a seguir leyendo porque, sencillamente, no puedes dejar de hacerlo.
Por otro lado, es una historia que se podría encuadrar dentro del género romántico erótico, ya que, realmente, el libro tiene mucho erotismo, pero es un erotismo bonito, artístico, muy bien conseguido. Me han gustado mucho las escenas de sexo en donde, a pesar de ser explícitas, están tratadas de forma muy elegante, dejando a la imaginación algunos momentos en los que Carolina y Héctor se encuentran, desencuentran… y vuelven a encontrarse. 
Hay dos momentos fuertes en la historia que la autora ha llevado con gran maestría y elegancia, haciendo  que comprendas en uno de ellos  la situación creada, la reacción del momento y lejos de resultar desagradable, acaba siendo un encuentro explosivo y único. En el otro caso,  sin  embargo,  la historia  pide la crudeza y el realismo con que la autora lo enfrenta, ya que no puede ser de otro modo, pero  está tratado de forma magistral, con un  desenlace totalmente inesperado que te sorprende, alivia, relaja y agrada.
El sexo es un ingrediente principal de la relación, y no solo de esta en concreto,  sino de cualquier relación. Héctor y Carolina al principio se atraen sexualmente, pero ése no es el único elemento principal de la historia, lo es el amor, porque llega un momento en que no solo practican sexo puro y simple, Héctor y Carolina hacen el amor desde el primer instante en que sus cuerpos se encuentran,  aunque ellos no lo vean así. Se hacen el amor con solo mirarse, aunque uno esté a distancia del otro, se hacen el amor  con sus ojos, con sus manos, con sus besos…
 En resumidas cuentas, que como he dicho en algún otro momento, me he rendido a Carolina, a Héctor, a Cristina, a Raúl, a todos los demás personajes que de un modo u otro influyen positivamente en estos cuatro principales, pero, sobre todo, me he rendido a la autora de esta impresionante historia… a Rosario Tey.
Si aún no has leído esta apasionante novela,  ¿a qué estás esperando?

Puedes seguir a la autora en:
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- Grupo de Facebook: Ríndete... como Carolina.

- Página de autora en Facebook.

- Blog: Palabras y sueños de Rosario Tey.

- Booktrailer del libro, hecho por Tiaré Pearl.


Puedes adquirir su libro, tanto en papel como en digital, en:
 -Amazon: 

-Libros Paraíso Romántico:
    http://www.librosparaisoromantico.com/

Ojalá disfrutéis tanto como yo, estaré esperando vuestros comentarios.




2 comentarios:

  1. Pilar, yo sí que me rindo a ti!!! No sé como agradecerte no solo tus magnificas palabras hacia mi novela si no el hecho de que la hayas sentido, sufrido y disfrutado justo con la misma intensidad que yo la escribí. Te felicito por esta EXTRAORDINARIA reseña. Si algo bueno me ha dado esta novela es conocer a gente maravillosa como tú.GRACIAS y mil veces gracias.

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  2. Muchas gracias por tus palabras Rosario. No solo son muy importantes para mi sino que me llena de orgullo que pienses que soy maravillosa y me tengas entre tus amigas. Pero como ya te he dicho todo el merito es tuyo ¿como no disfrutar y apasionarse con una historia escrita con tanta maestría y elegancia?

    Ya estoy deseando leer la próxima.

    Besitos

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