RESEÑA DE LA ULTIMA ROSA DEL VERANO (QUINTO LIBRO DE LA SAGA AMOR Y SANGRE) DE M.C. SARK




LA ÚLTIMA ROSA DEL VERANO

AUTOR: M.C. Sark
GÉNERO: Romántico
PUNTO DE VENTA: Amazon

SINOPSIS:

Nunca pensé que Angélica iba a ser mi tabla de náufrago, algo bueno a lo que aferrarme después de una vida sin control. Y sí, ya sé que siempre digo que no salgo con humanas, pero, sin buscarlo, a su lado he encontrado una estabilidad y una tranquilidad que tenía olvidadas.
Sé que está asustada y que, probablemente, no confía en mí. Fueron demasiados meses ocultándole mi verdadera identidad: esa naturaleza oscura que es mi compañera desde hace trescientos años. Pero el caso es que no estoy dispuesto a perderla. Y, además, no solo espero recuperar la relación que tuvimos, quiero algo más. Mucho más.
Siento la necesidad de hacerla reír, pero, sobre todo, anhelo ser la causa de esa sonrisa.
Necesito enamorarla.
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Angélica tomó un avión para salir corriendo de Venecia en un intento de olvidar lo que había ocurrido esa Nochevieja. En la capital gala le espera un trabajo y un nuevo comienzo, pero Jack, el vampiro que desde hace seis meses ha sido su jefe, sin ella saberlo, no está dispuesto a dejarla marchar así como así.
¿Llegará el momento en el que confíe en él? ¿Estará dispuesta a olvidar sus miedos?

MI OPINIÓN PERSONAL:

La Última rosa del verano de M.C. Sark es la última entrega de la Saga Amor y Sangre. Con él su autora da por finalizada una hermosa y maravillosa serie de libros que pone de manifiesto dos conceptos importantes:
Uno: la fuerza de una familia. Una familia que no siempre tiene por qué estar unida por lazos de sangre, que también hay mucho de eso, ya que es parte importante y crucial en los cinco libros de la saga, de ahí el título de la misma;  sino también por otros lazos igual de poderosos o  más  como  son el amor, la amistad y la fidelidad. El poder de una familia que lucha a tu lado, a pesar de que en algún punto del pasado renegaras de ella para seguir tu propio camino equivocado… o no. Una familia que está ahí cuando tú la necesitas. Que lo dejarán todo por acudir en tu ayuda. Que serán uno cuando se trate de enfrentarse a cualquier adversidad, cerrando filas alrededor de aquel que ostenta la autoridad dentro del seno de la mencionada familia o…, en su defecto, de aquel que lo precisa en ese momento.
Y dos, porque también pone de manifiesto la fuerza poderosa de un amor que tiene que aceptar, asimilar, adaptarse a algo muy complicado: la propia naturaleza de la persona amada. Amarla tal y como es, por dentro, no por su apariencia externa. Esto no es nuevo, todo amor tiene que pasar por este tipo de aceptación, pero cuando se trata de vampiros milenarios, hombres lobo, hombres león, etc., la aceptación pasa por un proceso más complicado. Se trata de un pacto de amor y sangre mediante el cual se produce la unión perfecta de la pareja, la conjunción total de las almas, los corazones y los cuerpos. El amor en estado puro.
Hablando con la autora tras terminar este último libro, le dije que a mí me gustaría que La Última Rosa del verano no fuese el punto final, ya que, a mi modo de ver, quedan cosas por contar, otras historias… y otras parejas. Pero su contestación fue muy lógica: un autor tiene que avanzar, no estancarse, cosa que bien cierta es.
Mi problema es que me resisto a dejar atrás esta maravillosa saga y a sus personajes. Me resisto a dejar atrás a Marcus y Sara, protagonistas de El suave secreto de tu piel, primer libro de la serie. A Olivier y Gabriela, protagonistas de Mil mariposas, segundo libro de la saga. A Jean Jackes y su brujita, Judith, protagonistas del tercer libro, Sol de Invierno. A Dante y Victoria, protagonistas de Bajo la piel del León. Y, por supuesto, a los protagonistas de este último libro que intento reseñar: Jack y Angélica.
 Lo que sucede es que no se puede hablar de uno por separado sin mencionar a los demás, ya que los protagonistas de las historias anteriores vuelven a aparecer de nuevo en los siguientes libros, como parte y cómplices de la pareja que en ese momento pasa por ese proceso de adaptación que lleva a la aceptación total, al tiempo que se terminan en algún momento de solucionar algunos asuntos que en cierto modo quedan inconclusos en los libros anteriores. Pero no os equivoquéis, cada libro es la historia completa de una pareja, a pesar de que queden pequeñas cosas, nimiedades por solventar.
De todos modos, hay que leer la saga por el orden correcto, ya que, como digo, los personajes de la historia anterior aparecen en las siguientes, así que no se pueden leer por separado ni salteadas, por lo menos a mi modo de ver.
Así que antes de proseguir os voy enumerar aquí los títulos de esta fabulosa serie en el orden correcto:
—El suave secreto de tu piel.
—Mil Mariposas.
—Sol de Invierno.
—Bajo la piel del león.
—La Última rosa del verano.

Una vez hechas las presentaciones generales, voy a centrarme en La Última rosa del verano, libro que pretendo reseñar.
La Última rosa del verano es la historia de Jack y Angélica. Un hermoso relato  de amor al  que hay que añadir además de las complicaciones habituales, la complejidad de la naturaleza de Jack, algo a lo que Judith se tiene que acostumbrar, un proceso de adaptación importante y crucial.
Empecemos con Jack, un personaje que ya aparece en Bajo la piel del león. La autora, en este libro, que se centra en Dante y Victoria,  nos presenta a un vampiro con muchos años de antigüedad, un   Jack hastiado de su muy larga vida, rebelde, asocial y solitario al que parece no importarle la familia ni la amistad. Al igual que en su momento sucede con Olivier, Jack adopta ante el mundo que le contempla, una pose, una apariencia, una máscara con la que se siente más o menos a salvo. Vive bajo su propio código moral, bajo sus propias reglas. No parece preocuparle  el riesgo que puede correr Angélica, una especie de protegida suya, al interactuar con su mundo sin que ella sepa que existen vampiros, hombres lobo, hombres león y demás criaturas de la noche y, sobre todo, sin que él le haya brindado esa peculiar protección que los vampiros ofrecen a los humanos para evitar que otros seres  de su misma naturaleza se aprovechen de ellos.
Es hijo por creación de Jean Jackes, su padre y jefe de la línea de sangre, el sire de la familia. Una familia de la cual Jack huyó en su momento, debido a circunstancias que nos serán desveladas en este último libro, La última rosa del verano.  Es hermano de Marcus y Daniela, el vínculo con esta última es muy singular, igual que el que ella mantiene con Jean Jackes, algo que solo podréis descubrir leyendo los libros, pues no soy yo quién para desvelaros ese dato tan importante, sino la propia Daniela y el mismísimo Jean Jackes.
 Al ser Marcus y Daniela sus hermanos, Olivier y Sara son sus cuñados, aunque con Olivier mantiene una larga amistad que viene desde muy lejos en el tiempo, ya que Olivier es ese gran amigo que ha estado junto a él en sus momentos más difíciles. ¿Cuáles serán estos momentos? Yo no os lo voy a decir, solo tenéis que leer esta fabulosa historia.
Ya sabemos que es hijo por creación de Jean Jackes, como sabemos que este tiene una pareja que es su brujita, Judith.  A pesar de que no tuvieron buen comienzo, Jack reconoce y respeta como madre a la bruja;  en este último libro… es algo así como el primer paso que el vampiro  da para… ¿su redención, quizás?
Es un buen amigo de Paul, nuestro flamante hombre lobo, y de Henry, otro de los componentes de su grupo de música. Poco a poco irá manteniendo también una buena relación con Dante y su compañera, Victoria.
Jack es un artista, un poeta como su hermano Marcus, con el cual tiene una especie de competición, un virtuoso del violín que ha acudido a Venecia junto a su grupo de música para actuar en la misma fiesta de Nochevieja donde han sido invitados Jean y los demás. 
Angélica, una humana a la que él, de alguna manera, ha acogido en su seno como mentor, forma parte de este grupo, siendo el único ser no sobrenatural en él, ya que ha venido para sustituir a la exnovia de Jack, una vampira que no cae bien a nadie de la familia. Jean Jackes, Olivier y Marcus, que conocen a la vampira, echan   la culpa del distanciamiento de Jack a esta mujer,  dado su convencimiento de que  la relación es o era nociva y  perjudicial para este.
A riesgo de repetirme, me gustaría hace hincapié en que en Bajo la Piel del León la autora nos muestra a un Jack tosco, arisco, solitario, huraño, antipático, mal educado… Lo que provoca en el lector un cierto rechazo hacia él. Una idea que poco a poco se va modificando en este mismo libro, para dejar ver a un hombre hastiado de la vida, que ha encontrado un nuevo juguete con el que entretenerse, ya que su padre, Jean, le ha lanzado un ultimátum: o se encarga de proteger él mismo a la humana al estilo de los vampiros de esta saga, o ya se encargará Jean de hacerlo como jefe y guía de la familia.
A partir de aquí y tras tomar la determinación de ser él quien la proteja, ya que es una especie de mecenas para ella, la autora nos va mostrando poco a poco a un Jack más humano; a un Jack que empieza a ver a Angélica de otra manera, algo que a su mente le cuesta asimilar.
Por eso no es hasta el siguiente libro, objeto de esta reseña, que no empezamos a ver al verdadero Jack, al que se oculta tras una máscara de indiferencia. Al Jack que ha sido seducido y conquistado por una inocente Angélica; al Jack que ha salido tras ella corriendo. Al ser sobrenatural que, a pesar de evitar tener relaciones con humanas poruna razón que solo conoceréis leyendo el libro, corre detrás de Angélica cuando esta, después de unos tensos momentos durante esa fiesta de Nochevieja en Venecia, se ha marchado a París, donde la espera un nuevo trabajo proporcionado por Daniela.
El punto de partida de este último libro es, por así decirlo, ese reencuentro en París, a partir de ahí se nos cuenta y relata su historia de amor. Aquí es donde por fin podemos ver al verdadero Jack, al hombre, al artista…, al tiempo que vamos comprendiendo su actitud ante la vida conforme vamos descubriendo no solo a su ex, sino también el horrible pasado que tiene a sus espaldas. Un hecho horrendo y terrible que ha marcado su vida futura y causa de que él no quiera tener relaciones con humanas. ¿Qué será ese hecho tan traumático, causa de su rechazo hacia el ser humano?
 A pesar de este dogma que se ha autoimpuesto, no puede evitar sentirse tan atraído hacia Angélica que empieza a plantearse si no sería posible, si no podría existir un futuro para él al lado de esa mujer por la cual está experimentando ese sentimiento poderoso y eterno, nunca mejor dicho, llamado amor.
Pero el reto que se le plantea no es cualquier reto, es algo más que enamorar a la chica y quedarse con ella, es lograr que ella lo acepte tal como es, sin su máscara hermosa; aquella que le sirve para atraer a los humanos, que vea al monstruo,  a  su verdadero yo. Su objetivo es que lo acepte plenamente, que consienta en ser su compañera eterna uniéndose a él de una forma tan permanente que lo cambiará todo para ella, que los vinculará a ambos de por vida.
Ciertamente es importante esta idea de la vinculación que la autora desarrolla en toda la saga, una manera muy particular de aceptación, una forma muy poderosa de amor, una unión eterna que superará cualquier obstáculo en el camino una vez que se haya logrado. Pero poco más os voy a contar del vínculo, porque es algo tan especial que no soy yo quien para desvelároslo, sino que tendréis que leer la saga para saber cómo se realiza esa unión eterna.
Volvamos a Jack por unas cuantas líneas más para decir que a medida que avanza el libro y vamos descubriendo al verdadero Jack, se nos olvida esa primera impresión que tenemos de él para irnos enamorando, sin darnos cuenta, de un personaje que junto a los demás forman parte de una historia preciosa, que desde luego ocupa ya un lugar privilegiado en mi biblioteca personal.  No sabría decir ni podría elegir a uno de los personajes de esta saga como mi favorito, porque en realidad todos lo son.
Pero vamos con Angélica.
Angélica es una valiente, en realidad todas las mujeres de esta saga lo son. ¿Cómo si no iban a aceptar en sus vidas a unas criaturas sobrenaturales que ven a los humanos como comida o alimento? Porque realmente así es, los vampiros de nuestra historia se alimentan de los humanos. Todo tiene sus matices claro está, ellos respetan esa vida humana, pero…
Angélica es una mujer luchadora que a pesar de todos sus miedos, dudas e inseguridades, sigue adelante dando una oportunidad a Jack, al amor y a ella misma.
Una vez definida a Angélica como una valiente, también hay que decir que pasa por todo un proceso de aceptación y adaptación, en el cual esa valentía a veces se ve amenazada por el miedo, por el horror ante lo que presencia y lo que ve, por la incertidumbre… Es por esto que tras unos tensos momentos en esa fiesta de Nochevieja a la que ha acudido para cantar, huye a París con un contrato de trabajo que le ha proporcionado Daniela, esposa de Olivier e hija de Jean.
Permitidme aquí un pequeño inciso para decir algo importante, Olivier es, además, la mano ejecutora de un Consejo de Vampiros que velan por que todo discurra bien en una vida en la cual los humanos juegan un papel importante, ya que se alimentan de ellos, ese lugar, por tanto, es de inferioridad en muchas ocasiones a no ser que estén unidos por el vínculo del que hablamos antes. Es por ello que existe el Consejo para velar por que todo discurra según las normas establecidas. Su Presidenta es un personaje secundario que sale en casi todos los libros, una mujer peculiar, justa, un personaje que deberéis ir descubriendo poco a poco en cada libro.
Después de este pequeño inciso volvamos con Angélica. Ella ha huido a París y no tiene intención de volver, o al menos eso es lo que les da a entender a Henry y a Paul, sus amigos y compañeros de banda, unos amigos de los cuales también desconocía su naturaleza: los hombres león y lobo de la historia, pero a los que les es imposible olvidar o rechazar.  Jack, al enterarse de que hay una posibilidad de que no regrese, corre tras ella urdiendo una especie de plan para estar a su lado, para enamorarla.
¿Cuál es ese plan?, ¿lo conseguirá, o se perderán ambos en el camino?
Lo cierto es que Jack, o esa es mi impresión, no tiene claro al principio lo que está haciendo, solo sabe que tiene que ir con ella porque esa humana  es como un soplo de aire fresco en su muy larga, accidentada, hastiada y a veces lujuriosa vida. Angélica lo acepta a su lado, pero con reticencias; Jack la atrae, siente algo indefinido al principio hacia él, pero al mismo tiempo tiene miedo de su naturaleza, de él y realmente le va a costar un poco confiar en Jack, aunque siempre le ha demostrado que es digno de su confianza, desde el primer día en el que la rescató de un inmundo bar para ayudarla, protegerla y enseñarla.
Angélica también tiene un pasado, un pasado del que huye, pero que en un momento dado de la historia sale a su encuentro con tal virulencia que uno llega a preguntarse quiénes son los verdaderos monstruos: si los seres sobrenaturales o los humanos. Es a partir de este momento en que ella empieza a confiar en él más plenamente, a darse cuenta de que Jack puede ser su amor verdadero, su compañero, su pareja eterna; pero todavía le queda mucho por asimilar, mucho por aceptar.  
¿Llegará por fin a conseguirlo?, ¿lo asimilará?,   ¿habrá un final feliz para esta pareja, que incluya la aceptación total?, ¿o todo quedará a mitad de camino?
 Realmente hay momentos en el libro en los cuales la indecisión de Angélica, su miedo, su actitud reacia, nos dan que pensar, nos ponen nerviosas. Pero hay que ponerse en su lugar, ella se siente atraída por él, lo ama, pero… ¿podrán llegar a vivir su amor plenamente?
Hay quienes se preguntarán por qué si Angélica tiene tantos miedos e inseguridades la defino como una valiente. La respuesta es bien sencilla, una persona cobarde habría huido desde el minuto cero, habría rechazado a Jack y habría puesto pies en polvorosa. Angélica, cierto es que lo hace al principio, pero luego se queda, se mantiene firme, lo intenta…
 Ella ya está huyendo, en cierto modo, de ese pasado que intenta eludir, aunque no lo hace por cobardía, sino por necesidad, pero en un momento determinado, cuando ese pasado la abofetea, toma una decisión tan valerosa como lo es la manera en que se enfrenta a la situación tan peculiar que le toca vivir, a pesar de sus miedos, de su inseguridad, de sus debilidades como humana. Pero para formaros una opinión propia de ella tenéis que leer La última rosa del verano y averiguar por qué Angélica es para Jack esa última rosa, la última esperanza que le queda para redimirse de todos sus actos anteriores y ser feliz.
¿Lo logrará?
 Lo cierto es que el título del libro tiene un cierto peso sentimental en un momento dado de la historia, ¿por qué? No os lo voy a decir…, pero para averiguarlo no tenéis más que leer su historia.
Pero antes deberéis de leer los anteriores libros de esta saga y averiguar también si aquellos temas que han ido quedando inconclusos llegan a buen puerto, es decir, tienen su solución en ese final sorprendente que la autora nos ha dado de esta magnífica saga. Ya que, como digo, los demás personajes tienen su propio peso específico en este último libro, sobre todo dos de ellos que aún tienen su propio y peculiar puente que cruzar.
¿Lo lograrán?
No he hablado aún de estos  otros personajes que interactúan en esta historia junto a Jack y Angélica, ya que, como he venido repitiendo,  la mayoría de ellos son los protagonistas de sus propias historias en los anteriores libros, pero no puedo pasar por alto el mencionarlos, el decir algo de ellos, aunque sea breve, y dejaré para el final a la ex de Jack, un personaje que al final consigue sorprendernos a pesar de que es la antagonista en esta historia,  tan antagonista como lo son otros personajes en las entregas  anteriores.
Empiezo por Marcus y Sara, protagonistas del primer libro El suave secreto de tu piel. Marcus fue transformado por Jean por unos motivos egoístas y totalmente deleznables, algo a lo que Jean accedió por amor, pero de lo que no se siente totalmente orgulloso. Tras unos años de rechazo total y absoluto hacia su naturaleza, hacia la persona que lo transformó y hacia a aquellas que influyeron  en esa transformación, ha logrado reconciliarse con su naturaleza, asimilándola y resignándose a ella. No ha conseguido del todo dejar atrás un suceso impactante de su pasado, algo que le marcó. Cuando ve a Sara por primera vez, su mundo se vuelve del revés, su cuerpo, corazón y alma la reconocen como su compañera, y a partir de ahí empezará su lucha por tenerla, por lograr que Sara lo acepte. Los motivos que llevan a Marcus hacia Sara el primer día que la ve son…, por así decirlo, un tanto peculiares, pero para eso os tenéis que leer la historia.
Seguimos con Olivier y Daniela. Daniela es hija de Jean Jackes, pero poco más os voy a decir porque es una historia y un personaje que merece ser descubierto poco a poco por el lector. Solo contaros que su primer encuentro con Olivier no es nada agradable, muy por el contrario, saltan las chispas entre ellos hasta que poco a poco van llegando a una especie de acuerdo, un acercamiento. Olivier, al igual que Jack, se oculta tras una pose, una máscara, algo que poco a poco irá dejando atrás en presencia de una Daniela que se va acostumbrando a su presencia y a su… máscara.

Pasemos ahora al tercer libro, a la propia historia de Jean Jackes. El jefe de la casa, el sire de la familia, el guía, un vampiro cuya apariencia inicial es por así decirlo peculiar, algo que también deberéis descubrir por vosotras mismas. Una apariencia que en un momento dado cambia drásticamente por razones que solo averiguareis leyendo la historia y que no me corresponde a mí desvelar.  El poseer el don de una bruja es algo muy importante para un vampiro, pues los hace más poderosos. Para Jean en concreto, que por su posición y antigüedad es poderoso de por sí, es algo que le llama sin remedio, algo que aspira y ansía. No obstante, no toma ese poder por la fuerza, él no es así, todo lleva un proceso, una aceptación. En ese proceso o aceptación la cosa cambia, la relación vampiro/bruja se vuelve distinta… de otra manera. Judith es un personaje imprevisible, alegre y jovial, que poco a poco va aceptando su condición de bruja, su amor por el vampiro que en un principio solo quiso cumplir una promesa y después poseer ese poder.
Pasemos a Dante y Victoria. Dante ha tenido una vida muy dura hasta que aparece Daniela en su camino. Tras Daniela viene Judith, quien también lo acepta desde el principio tal y como es. Realmente Judith es la única que parece aceptar esas naturalezas sobrenaturales con mayor naturalidad, será quizás por su condición de bruja.  Como decíamos, Dante ha tenido una vida dura, y más dura será la decepción que se lleve a causa de un amor fallido… hasta que Victoria aparece en su vida. A Victoria le cuesta asimilarlo, al igual que le cuesta a Sara e incluso a la misma Dani que se ha revelado como una valiente en su primer encuentro con el león, porque Dante no es un vampiro, sino un hombre león.
Junto a ellos están otros personajes que son secundarios, como Paul, nuestro hombre lobo; Julius, un médico amigo de Jean Olivier y de Marcus, que tendrá su protagonismo en alguno de los libros. Salomé, la flamante Presidenta de ese Consejo del que hablaba antes…
Y por fin llegamos a la mala, malísima… o quizás no…, quizás sí… de La última Rosa del Verano. Se trata de Amelia, la exnovia de Jack, una mujer lujuriosa, caprichosa, muy mal intencionada en algún momento, capaz de poner en jaque no solo la estabilidad de la pareja, sino también la frágil confianza de Angélica en Jack. Una mujer cuya relación con el vampiro es altamente tóxica para los dos. Una vampira que no sabe dejarlo marchar y que protagonizará algunos momentos en la historia que nos harán enfadar para después, ya casi llegando al final, cuando el pasado de Angélica, aquel del que huye, salga a su encuentro, nos dé una pequeña sorpresa, ¿buena o mala? Eso solo lo sabréis leyendo esta apasionante saga de libros, porque, como digo, no podréis leer una sin haber leído antes la anterior. Os prometo que os gustarán.

SOBRE LA AUTORA

M.C SarK o Crissi Sark, es una alicantina cuya pasión es escribir, aunque su profesión sea el diseño de interiores, profesión para la que se formó en la Escuela de Arte Superior de Diseño en Alicante.
Poco más os puedo decir sobre ella, solo que es una gran escritora, que esta saga de libros han constituido su ópera prima en este difícil mundo y que si queréis seguir su obra o saber más de ella, no tenéis más que haceros fan de su página de autora en Facebook:
https://www.facebook.com/crissi.sark









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