RESEÑA DE "EL JARDÍN DE LAS LILAS" DE ROSER OCHOA Y YOLANDA GARCÍA





EL JARDIN DE LAS LILAS
AUTOR: Roser A. Ochoa & Yolanda García
GÉNERO: Romántico
PUNTO DE VENTA: Amazon

SINOPSIS:
A lo largo de la historia ha habido mujeres enigmáticas, explosivas, seductoras, mujeres con carácter, indómitas, sibilinas, femmes fatales… Mujeres que hicieron abdicar a reyes, por quienes se iniciaron guerras y tambalearon imperios… Mujeres capaces de hacer postrar a sus pies a cualquier hombre, de subyugarles hasta el punto de perder la cabeza y hacer por ellas cualquier cosa.
Arianne Connelly podría ser una de esas mujeres, sin embargo será ella quien lo arriesgará todo y traspasará cualquier límite para salvar a su primer amor, a quien hace ya más de un siglo tuvo que renunciar.
Y tú, ¿hasta dónde serías capaz de llegar?

Déjate seducir por una historia que, como el amor, no conoce ningún límite.


MI OPINIÓN PERSONAL:

Tras Océanos de oscuridad, Tempestades y Abismos de Tiempo, nos llega El Jardín de las Lilas, una especie de secuela o spin off de esta apasionante saga.  Sus mismas autoras dicen que les es muy difícil dejar marchar a la Fortaleza, ya que no solo es muy especial para ellas, sino que también ha pasado a formar parte de sus vidas. Por tanto, en este libro, después de un apasionante viaje que comienza en Roseboom (Nueva York) y discurre por varios países europeos, vuelven a ella creando una historia intrigante, apasionante, distinta, alrededor de cuatro personajes tan reales como crueles, apasionados, auténticos. Cuatro seres inmortales que, a medida que avanza el relato, van despertando en nosotros diversos sentimientos contradictorios: ira, amor, odio, dolor, enfado, confusión… entendimiento…, de nuevo confusión…
 Se trata también de una historia que nos habla de aceptación o no aceptación de la propia esencia del vampirismo, de su propia realidad como depredadores natos. Nos habla también de aceptación del amor en su estado puro, de lo que son capaces nuestros personajes de llegar a hacer, dar, entregar o arriesgar en nombre de este amor. No en vano es una historia romántica, original, diferente… Es una  historia que habla también  de sacrificios, de sacrificios inmensos que hacen en un momento dado todos los personajes en nombre de ese amor,  pues no solo es Arianne quien sacrifica, creo que tanto Ezequiel como Jason o Armand se dejan también algo por el camino.
Antes de seguir quisiera recomendar a todas aquellas que no hayan leído aún los tres libros anteriores, que lo hagan antes de empezar con esta historia. Porque solo así podrán comprender la verdadera esencia tanto de la Fortaleza como de la actitud de sus habitantes frente a ella, entendiendo al mismo tiempo ciertos momentos, ciertos cambios de planes o reflexiones en boca de personajes que ya salieron en los anteriores libros y, sobre todo, el suceso concreto alrededor del cual se desarrolla la trama de esta novela, algo que ocurre en Abismos de Tiempo.
Tanto en esta historia como en las anteriores, no nos vamos a encontrar vampiros que tengan algún cargo de conciencia en hacer lo que hacen en nombre de su naturaleza depredadora, es decir, matar a seres humanos para alimentarse de ellos; muy por el contrario, ellos son vampiros que disfrutan siendo lo que son y disfrutan en cierto modo haciendo sufrir a su víctima antes de matarla, gozan al ver la cara que ponen cuando, una vez llegados al entendimiento de lo que son, saben que van a morir. Son vampiros de los de siempre, a la antigua usanza, cuya única fuente de alimento es el ser humano,  no teniendo ningún cargo de conciencia en asimilar este hecho y alimentarse cuando les es necesario, dándoles lo mismo que sus presas sean niños, jóvenes o adultos. Si queríamos alguna historia edulcorada esta desde luego no lo es.
Para Arianne, Armand, Ezequiel y demás personajes que conforman este libro, a excepción de uno,   la vida humana no tiene más valor que el simple hecho de que son su comida, su fuente de alimento. Ellos saben que están por encima de ellos en la cadena alimenticia, y lo aceptan con orgullo. Aunque como siempre, hay excepciones, y el amor puede llegar a cambiar esta percepción en un momento dado…
En base a esto último, hay que decir que son seres que también son capaces de amar, humanizándose un poco a nuestros ojos al tener este sentimiento que parece que les esté negado dada su naturaleza,  pero no es así, sienten el amor   con una intensidad mayor que los humanos,  ya que para los vampiros esta capacidad de amar es tan grande que estarían dispuestos a  hacer por ese amor lo imposible, incluso dar su propia vida si fuera necesario.  La pregunta es si el objeto de ese amor se merece todo eso. Porque en varios momentos de la historia yo he llegado a la conclusión, y es solo una opinión personal,  de que no todos se merecen ese sacrificio inmenso, que quizás ese sacrificio  haya sido en vano al descubrir de repente una tan terrible como poderosa  verdad,  o al actuar la persona amada de un modo imprevisto. ¿A qué conclusión llegareis vosotras? Solo podréis saberlo leyendo esta historia.
Voy a intentar ir desgranando a los personajes poco a poco, como siempre hago, aunque en este caso me va a resultar difícil dada su gran complejidad y los sentimientos que van despertando en el lector a medida que avanza la lectura.

Empezaré por Jason. 

Jason es el gran amor de juventud de Arianne, que para nada acepta su condición vampírica, a pesar de que en algún momento sí parecía satisfecho con esa vida. Es un personaje débil que reniega de su naturaleza buscando ese grado de humanidad necesaria para poder vivir una inmortalidad sin cargos de conciencia, sin remordimientos ni sentimiento de culpa, una culpa que ha nacido en su interior con el transcurso del tiempo.
En un momento determinado toma una decisión importante que afectará no solo a él, sino a su compañera. Las consecuencias de esta decisión tenéis que ir descubriéndolas poco a poco, a medida que avanza la historia. Y a medida que avanza la historia, también espero que os preguntéis lo mismo que yo: ¿se merece este personaje que se sacrifiquen por él, cuando lo único que hace es seguir su propio camino sin importar el daño que puede hacer o llegar a hacer a los demás? ¿Será Jason, en algún momento, capaz de sacrificarse también por amor? ¿O simplemente adoptará una actitud cobarde, egoísta,  ante la vida y el destino que se le presenta? ¿Actuó con cobardía alguna vez?
Todos los personajes del libro tienen formada su opinión sobre Jason y sobre lo que es capaz de llegar a hacer Arianne por él. ¿Será que la opinión de todos es la acertada? No seré yo quien os lo va a decir, eso lo tendréis que averiguar por vosotras mismas, ya que estoy segura que puede ser objeto de un intenso y apasionante debate. Solo os diré que no solo  el amor carnal, el que siente un hombre hacia una mujer,  es el más poderoso. El amor de un padre hacia un hijo o el amor a la familia también lo son, y eso se ve claramente en algunas partes o momentos de la historia, ¿será capaz Jason de sacrificarse por alguno de estos tipos de amor, o simplemente optará por la decisión más fácil?

Vamos con Armand.

No lo puedo evitar, pero Armand es mi personaje favorito del libro, el más auténtico, el más capaz junto a Arianne, de sacrificar, de darlo todo por amor. Es un personaje que encarna el dolor, la tristeza que te produce amar y no ser correspondido, pero también encarna la entereza, la aceptación de esa realidad no dudando en dejar de lado su propio dolor para estar al lado de la persona amada en sus momentos más bajos, o lo que es lo mismo, estar siempre ahí para ella.

Conquistar el amor de esa mujer es algo así como un imposible para Armand y, sin embargo, él nunca deja de tener esperanza, ¿se quebrará algún día esta esperanza?  ¿Conseguirá ese imposible? ¿Quién será la afortunada a la que Armand dedica toda su inmortalidad?

Como todos los personajes de este libro, Armand es un vampiro de muchos años con un enorme peso y prestigio dentro de la sociedad vampírica. Aunque es fiel a la Fortaleza, no dudaría en ponerse en su contra si la persona amada así lo necesitara o si llegara el caso. ¿Tendrá que tomar esa decisión en algún momento? Armand es un hombre apuesto, por el que todas las mujeres suspiran. Sin embargo, está rendido a los pies de esa mujer que es todo para él, la única que no le corresponde ese amor puro y honesto por el cual abandonaría y renunciaría a todo, y cuando digo a todo… es a todo. Ella lo sabe pero no puede corresponderle…

Vamos con Ezequiel, otro vampiro milenario que forma parte del Consejo, junto a Marco Vendel, del cual en esta entrega solo sabemos que se pasa más tiempo en Londres que en la Fortaleza, lo que puede ser una pista para aquellas que se hayan leído Abismos de Tiempo. La verdad es que la historia conforme avanza va dando más de una pista sobre cierta cuestión que quizás quedó algo inconclusa o poco aclarada en Abismos de Tiempo, sobre todo cuando Arianne toma una extravagante decisión y alguien le da un sabio consejo, provocando que Arianne cambie de planes, un cambio de planes que la lleva hasta Ezequiel, así que volvamos con él.

Ezequiel es un ser contradictorio y enigmático que en todo momento lucha contra lo que siente, ya que está marcado por un pasado tremendo que condiciona su presente. Su actitud es en todo momento cruel, altiva, prepotente, sarcástica, irónica, hipócrita, arrogante… llevando al lector a una amalgama de sentimientos contradictorios difíciles de delimitar. Hay momentos en que lo odias y momentos en los que llegas a comprenderlo, sobre todo cuando él mismo, a través de la narración en tercera persona, explica sus sentimientos o justifica sus actos. Es un hombre leal, cumple lo que promete aunque no lo parezca.

Tiene dos momentos importantes en los cuales le odias profundamente, en los que le deseas todos los males habidos y por haber, pero hay también que preguntarse por la razón de su actuar en cada uno de ellos. La repuesta a esa pregunta puede estar, sin duda alguna, en un instante del libro; un instante, tan solo un segundo, protagonizado por él y por Marco Vendel. Un momento de complicidad y entendimiento entre ambos.

Dejo para el final a Arianne Conelly,  la protagonista indiscutible del libro, aquella que es capaz de sacrificar hasta lo insospechado para salvar la vida de Jason, quien se encuentra en peligro. La cuestión, como he dicho antes, es valorar si Jason se merece todo ese sacrificio.

Arianne es una mujer de armas tomar, una Mata Hari, alguien que no duda en utilizar todos sus atributos femeninos en la consecución de sus fines. Es indómita, indomable, rebelde, hermosa, seductora, cruel; una mujer que, como reza la sinopsis, es capaz de derrocar gobiernos o provocar guerras. Una mujer que cuando se fija un objetivo va a por él y nada ni nadie la retendrá hasta haber logrado su propósito,  llegando incluso a ser egoísta en un par de ocasiones o tres, acudiendo a aquellos que sabe la van a acoger en su seno cuando se encuentra perdida, sola y rota.
Arianne puede pasar en un segundo de ser la heroína por excelencia a ser el personaje antagonista, una especie de antihéroe sin escrúpulos que no se detiene ante nada para lograr su objetivo. Dañando incluso a aquellos en los que se refugia cuando su vida está destrozada. Aunque no nos engañemos, es un personaje de una sinceridad total y absoluta, cosa que a la vez que se agradece, es también una virtud o defecto debido al cual produce más daño aun, pues la verdad nunca gusta de escuchar, aunque se sea consciente de ella.

Arianne es una mujer independiente, sin embargo, está dispuesta a sacrificar esa independencia por la persona amada, adoptando una actitud de sumisión en un momento dado, renegando de su propio carácter, de su forma de ser, incluso de su naturaleza rebelde… ¿Podrá con ese reto?

Como digo, ella no duda en desplegar todas sus armas de mujer, todas sus dotes de seducción para conseguir sus fines; en este despliegue de medios ella traza un plan para lograr su objetivo. En este tira y afloja se encontrará con Ezequiel, la horma de su propio zapato, dándose de bruces contra él.  Pero antes de que esto ocurra, hay un momento concreto en que sin odiarla, nos enfadamos mucho con ella y de verdad, pensando en lo zorra que puede llegar a ser con tal de lograr lo que busca, no importándole nada ni nadie y, sobre todo, no teniendo en cuenta a quien puede dañar. De todos modos, alguien la advierte en su momento de que si sigue jugando a ese juego puede llegar a quemarse… ¿Se quemará al final?

 No voy a desvelar la relación que se produce entre Ezequiel y Arianne porque eso lo debéis ir descubriendo por vosotras mismas conforme vayáis leyendo El Jardín de las lilas y ver qué es lo que les une y a la vez los separa. Pero sí os diré que en Arianne surgen unos sentimientos tan extraños como contradictorios en un momento dado, lo que nos lleva a preguntarnos si ese amor por el que se sacrifica era sincero o simplemente pura cabezonería. Nos lleva también a preguntarnos si Arianne está tan ciega, tan empecinada que no ve la verdad aun teniéndola delante de sus ojos. Solo deciros también que esa verdad puede que no sea la más evidente. Una verdad tan estremecedora como obvia para el lector, pero no tan clara para Arianne. ¿Conseguirá ver por fin esa verdad?

Arianne es un personaje fuerte, muy fuerte, pero que sufre varios bajones a lo largo del relato. En todos ellos se refugia en sus amigos y, al final, solo encuentra consuelo en un jardín de lilas reflejo de aquel en donde pasó los mejores momentos de su vida. Jardín en donde, tras recibir una impactante noticia, tendrá su propia revelación. Arianne en ese momento toma una decisión… ¿Será esa decisión justa, adecuada, tanto para ella como para el resto de los personajes?

Mención especial debe tener en esta reseña el padre de Arianne, no el padre biológico, cuidado, al cual no merece la pena ni nombrarlo por razones que ya se verán en la narración. Me refiero al padre que la recogió cuando andaba sola, sin rumbo, y necesitada de un guía. Aquel que la cuidó, aquel a quien Arianne traicionó una y otra vez, dejándolo abandonado para ir en pos de su propio deseo.

 Ya he dicho antes que el amor que siente un padre hacia un hijo es capaz de superar incluso a aquel amor que un hombre siente hacia una mujer, y ese amor, desde luego, está encarnado en este hombre terco, cabezota pero a la vez dispuesto a perdonar una y otra vez, yendo por ayudarla incluso en contra de sus propios principios, aunque uno de ellos sea su fidelidad a la Fortaleza.

En  este sentido, Arianne, creo que es un poco egoísta, como lo son todos los hijos hacia sus padres, ya que acude a él porque sencillamente lo necesita para que la ayude en la consecución de su objetivo, porque simplemente se da cuenta de que es posible que no pueda hacerlo por sí misma. Pero también quiero señalar que Arianne ama a su padre, pero no por encima de todo, porque por encima del padre está aquel por quien se sacrifica.

Junto a estos cuatro personajes principales están otros, como Vladimir, un vampiro que a pesar de mantener una gran amistad con Arianne no se casa con nadie e intenta mantenerse al margen de las maquinaciones de su amiga… ¿Podrá mantenerse al margen al final?

También encontramos personajes ya conocidos por nosotros y muy queridos, como Ever, que sigue igual de inquieta y loca, como siempre contagiando esa locura a todo el que se le acerca. A Arianne la abruma, la despista, la impacienta…, pero no deja de valorarla al final, apreciarla al igual que lo hacen todos los demás habitantes de la Fortaleza.

Y, cómo no, también nos encontramos con Stephano. No son dos personajes que sean protagonistas en este libro, solo pasan por él, sin embargo, uno de ellos, en un momento concreto de la trama, cobrará un especial protagonismo, junto a Marco a quien solo vemos de pasada en esta historia, como ya he dicho, siendo ambos parte esencial del posible desenlace.

Roser y Yolanda echan mano muy a menudo de pensamientos y elucubraciones de los personajes, lo que da lugar a grandes párrafos en donde la carencia de diálogo es importante. Sin embargo, su estilo es tan ágil que esta característica de ellas, lejos de ser un defecto, es una virtud; pues gracias a ello nos enteramos de detalles y hechos que son cruciales a la hora de comprender la actitud que los personajes toman en un momento determinado. Las escenas explosivas de sexo tampoco podían faltar, pues estamos hablando de vampiros que tienen una fuerza y capacidad tremenda para amar. Pero lo que más llama la atención de estos vampiros es su humanidad, son capaces de amar, de desesperarse por amor,  de llorar, sangre pero lágrimas al fin y al cabo, duermen, se cansan, se rompen, sufren ansiedad, estrés o agonía inmensa…, es decir, son capaces de expresar esos sentimientos que parecen que solo sean propiedad de ese ser humano que les sirve de alimento. Comer no comen, pero son capaces de beber y disfrutar de una buena copa de vino, whisky, champan o bourbon, y pueden llegar, incluso, al extremo de emborracharse.

Todas estas cuestiones contribuyen a humanizar a un personaje ya de por si deshumanizado, cruel, sanguinario, para el que la vida o la muerte no tiene importancia, ya que está tan hastiado de la primera que no le importaría que llegase la segunda. Porque en su muy larga vida no tiene nada por qué seguir, hasta que aparece un sentimiento innegable, tan poderoso que es capaz de destruir al más letal de todos los ejércitos, un sentimiento que cuando nace y se desarrolla en el corazón muerto de un vampiro, obliga a este a hacer cualquier cosa, lo que sea, con tal de proteger al ser amado, incluso protegerle de sí mismo, como es el caso de tres de los personajes de esta historia, quienes  en un momento determinado abandonan a su amor porque piensan que sin él, o sin ella,  serán felices, o porque tienen tanto miedo de amar que deciden actuar con cobardía y dejarlo ir.

Tal y como he dicho al principio de la reseña, esta es una historia de amor en estado puro, de amores poderosos contra los que no se puede luchar; pero también es una historia de amores no correspondidos y de seres sobrenaturales que han magnificado de tal manera la idea del amor que es posible que en algunos de los personajes ese amor que creen sentir no sea más que empeño en amar, y que el verdadero amor sea el que tengan tan cerca de ellos que ni siquiera se han dado cuenta de ello, disfrazándolo de amistad… o de odio.

En otras ocasiones, este amor es tan claro y limpio que la persona que ama es capaz del mayor sacrificio jamás pensado: dejar ir a ese gran amor para que este sea feliz, porque son conscientes de que a su lado jamás lo serán.

Por todo esto, pregunto: ¿Se merecen estos personajes lo que obtienen al final? Teniendo en cuenta que los finales de estas autoras son… diferentes. Cuando puedes elegir entre varias clases de amor, ¿por cual te decantas, por el que te conviene, o por el que te hace vibrar de pasión? O preguntado de otro modo: ¿qué opción te queda cuando todas las demás han fallado? Cuando sabes que la persona a la que amas no puede ser feliz a tu lado, o cuando esos sentimientos te desbordan, ¿cuál es el camino a elegir? ¿Quiere decir eso que no ames de verdad, o simplemente significa sacrificio por un lado y aceptación de la obvia verdad por el otro? Realmente es una gran historia que provoca en el lector toda clase de sentimientos contradictorios.

Para terminar, quería decir que hay dos personajes masculinos en esta historia, cuyo nombre no desvelaré, que han conseguido que mi corazón se divida entre ambos, no sabiendo por cuál decantarme.

Uno de ellos puede pasar en un momento de ser el héroe romántico por excelencia, a ser el villano a quien todas odiamos y, sin embargo, aunque hace que te enfades con él, sigue teniendo su encanto. El otro es encantador de por sí, un puerto seguro al que acudir, el que siempre está ahí, representa la tranquilidad, el amor sosegado, pacífico,  que transcurre sin prisas, con facilidad; mientras que el otro representa lo prohibido, lo perverso, la aventura o la incertidumbre... Uno de ellos necesita redención, el otro ya la tiene… Creo que ambos merecen tener su final feliz, quizás lo consigan quizás no…

Que disfrutéis de la lectura.



SOBRE LAS AUTORAS:

Detrás de esta apasionante saga, de ahora cuatro libros, se encuentran dos personas llenas de fuerza y ganas de trabajar: Roser A. Ochoa y Yolanda García.
Ambas forman parte de ARI (Autoras románticas independientes).



4 comentarios:

  1. ¿puedo decir tacos? JODER.

    Esto no es una reseña, es la madre de las reseñas. Vaya análisis más pormenorizado, estoy un en shock y eso que he leído por capítulos que tengo al niño molestando. Estoy ABRUMADA.

    Voy a dejar a Yolanda,que se expresa mejor que yo.

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    1. Hola Roser:

      Puedes decir todos los tacos que quieras, estás en tu casa por Dios, sobre todo si ese taco es sinónimo como veo de que te ha gustado la reseña. Me alegro mucho por ello, muchas gracias por tus palabras...y por el taco jajajaj.

      Besitos

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  2. Soy persona de letras, mi vida se ha movido siempre entre letras, desde que hice la elección por esa opción en segundo de Bachillerato, Incluso diría que antes, cuando empecé a leer por gusto y no por obligación, más o menos tenía unos 8 años. Después mi profesión me ha llevado a tener que manejar la palabra, las dobles intenciones, las medias verdades dentro de la sala de un tribunal, ¿por qué digo esto? porque es muy dificil que me pueda callar, o que no tenga una reacción verbal adecuada más o menos rápida, pero con esta excelente reseña me he quedado simplemente sin palabras. Todavía estoy recuperando el latido normal del corazón, que se ha ido acelerando a medida que leía las sensaciones que había provocado nuetra historia, quedándome sobrepogida porque es precisamente eso lo que pretendíamos, así es como se sienten todos y cada uno de los personajes en algún momento de la trama, por lo que me produce una inmensa satifacción pensar que podemos intuir que probablemente podamos pensar en el trabajo bien hecho.
    Gracias Chicas por el impresionante trabajo que habeis hecho, desgranando una historia de manera exhaustiva, precisa y contundente sin necesidad de hacer ni un solo spoiler. Mil gracias por el tiempo, la dedicación y el apoyo inestimable que nos supone una opinión como la vuestra, y me quito el sombrero.

    Yolanda

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    1. Hola Yolanda:

      Veo que estamos en la misma onda jajaj, pues yo también soy una persona de letras. Decidí decantarme por esa opción cuando era muy joven, al igual que tu, cuando me di cuenta que estaba mas a gusto entre libros que entre números. La carrera que elegí en su día fue el periodismo aunque tengo que decir que nunca he llegado a ejercerla en serio debido a las circunstancias de la vida. Pero me encanta escribir y, sobre todo, leer historias tan magnificas como esta que te dejan con un buen sabor de boca después de haberte obligado a sumergirte de lleno en sus paginas olvidándote de todo y todos.
      Tengo muy claro que una reseña no debe contener spoilers que en un momento determinado pueden incitar al lector a no leer ese libro objeto de la reseña, a mi misma me ha pasado alguna vez y puedo decir que sienta muy mal. Por esta razón miro y remiro mucho lo que escribo para no caer en aquello que a mi no me gusta que me hagan. A veces es muy difícil hacerlo y es uno de los motivos por los que tardo tanto en tener lista una reseña.
      Vuestra historia me ha provocado todo eso que dices y más por eso sí, os digo sin lugar a dudas que podéis tener la satisfacción de que no solo es un trabajo bien hecho sino inmejorable, la historia de Arianne, Jason, Armand y Ezequiel es maravillosa.

      Muchos besos y mucha suerte con vuestro libro, aunque esta ultima no la vais a necesitar porque es tan bueno que seguro que tendréis mucho éxito.

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