RESEÑA DE "CULPABLE" DE PATRICIA GELLER




CULPABLE
AUTOR: PATRICIA GELLER
GÉNERO: ROMÁNTICO/ERÓTICO
PUNTO DE VENTA: AMAZON

SINOPSIS:

Cuando Aisha Romero oye la proposición de Jesús, su marido, le parece una locura. Hacer un intercambio de parejas y experimentar con otras personas nunca había entrado en sus planes, pero termina aceptando por temor a perderlo.

Lo que Aisha no se imaginaba era que allí iba a encontrar a alguien como Iván Lago, un hombre atractivo y seductor que le va a proporcionar toda la atención que necesita más allá de la cama… Ahora que sus caminos se han cruzado, ya nada será lo mismo, pero Aisha teme replantearse su vida por una simple y ardiente atracción hacia un desconocido. Está confundida y tiene miedo de perderse en ese nuevo mundo, en el que tiene mucho que perder, y donde el peligro empieza justo cuando el juego termina. 


MI OPINIÓN PERSONAL:
Después de la apasionante, intensa, espectacular y emocionante trilogía La Chica de Servicio, Patricia Geller vuelve al mundo editorial de la mano de un relato corto y hasta el momento solo disponible en formato digital.  Un relato que, en mi modesta opinión, debería ser publicado en papel.
 Se trata de Culpable, la historia de una mujer atrapada en una vida que ella no desea, una vida que es de otros, no suya. Una vida impuesta en cierto modo,  pero de la que no puede salir, sencillamente porque tiene miedo de hacerlo, porque no asume su realidad, porque antes tiene que descubrir, ser consciente de que eso no es lo que ella quiere o necesita. Pero antes de descubrirlo tiene que aceptar su realidad, algo que tampoco hace porque ella vive una existencia cómoda, fácil…, al menos en apariencia, ya que bajo esa aparente paz, esa frágil comodidad, se esconde un vacío de espíritu, alma y mente que necesita ser llenado. El problema es que, como digo, ella no lo sabe, aún no es consciente de ello.
 Podemos decir que Aisha es una mujer sometida, de manera inconsciente, pues ella no lo ve así, pero esto no quita que sea alguien que vive por y para los demás. Doblegada por unas normas impuestas, por una rígida, a la vez que ridícula,  sociedad a la que pertenece su familia; una familia anclada totalmente en el pasado y cuya existencia gira en torno a la figura de un patriarca, el padre; una figura de poder a la que nadie se atreve a desafiar. Sometida también por un marido egoísta, egocéntrico, manipulador…   Por y para el cual vive Aisha, que no merece ni besar el suelo por donde ella pisa.
Aisha está en esa zona de confort en la que se ha habituado a vivir y de la que le es muy difícil salir porque hacerlo significa tomar una decisión radical que dará a su vida un giro de 180 grados, poniendo en el proceso todo su mundo del revés. Pero lo más importante es que es una decisión que afectará al hombre del que piensa que está enamorada, pero sobre todo a una familia y unos amigos que no están para nada a la altura de las circunstancias.
 Por otro lado, hacerlo significa embarcarse en una aventura sin garantía ninguna de supervivencia, implica un riesgo, un riesgo que ella tiene miedo de asumir. Porque significaría, en cierto modo, decepcionar a aquellos que se supone la quieren. Asumirlo significa romper con todos y con todo.
Antes de seguir adelante con la reseña, quiero lanzar al aire unas preguntas:  
¿Quién en algún momento de su vida no ha tenido un deseo, un anhelo secreto e imposible y se ha sentido culpable incluso por desearlo?
¿Quién, en toda su vida, no ha pensado en dar ese salto al vacío que implica romper con tu vida en pos de un deseo que no es tan imposible?
 ¿Quién no se ha sentido culpable por eso?
En resumidas cuentas, ¿quién no se ha sentido culpable por tomar una decisión que, afectando positivamente a su vida, va a influir negativamente sobre la de los demás? Personas que en este caso no te aman, aprecian o valoran como uno se merece.
La verdad es que todas nos hemos sentido más o menos identificadas con Aisha. Sinceramente, que levante la mano la que no haya visto su propia vida o parte de ella reflejada en esta intensa y hermosa historia.
Pero vayamos desgranando poco a poco a los personajes.  Empecemos por el peor de todos: Jesús.
No os podéis imaginar el odio que siento por este hombre. Jesús es egoísta, egocéntrico, inmoral, un ser que no vive, solo vegeta; un parásito social que solo se preocupa por su propia satisfacción personal, profesional y, sobre todo, física, o sexual. Sin importarle el daño que puede hacer o dejar de hacer a la persona que comparte su vida con él, aquella que daría todo para que sea feliz.
 Sinceramente hablando, Aisha es para Jesús solo un elemento más del decorado de su muy egoísta vida; alguien a quien no valora en su justa medida; a quien no cuida ni aprecia; a quien  no apoya para que ella pueda lograr y conseguir sus sueños.
Porque para que Aisha se sienta realizada como persona, él tiene que ceder parte de su dominación sobre ella, parte de su tiempo compartido, algo que de ninguna manera le conviene; podría decir sin lugar a equivocarme que, en cierta manera, siente envidia de Aisha, de todo lo que ella vale como persona y como mujer.
Jesús es un hombre que,  desde luego, no ama a Aisha, solo la quiere para que ejerza de esposa florero  dentro de ese mundo de negocios que él ha creado,  en el cual una mujer  sumisa,  recatada  como ella,  es absolutamente necesaria. Pero, como digo, él no la ama, no desde el momento en que le hace la proposición que marca el principio de la historia, demostrando desde el minuto uno no solo su egoísmo, sino su falta de amor, porque un hombre que ama a una mujer no necesita para satisfacerse sexualmente nada más ni a nadie más que a esa mujer. Un hombre que ama jamás consentiría que a su mujer la tocase otro hombre. Si no que le pregunten a Iván, a ver qué responde.  Jesús es un hombre insustancial que al final dará un giro totalmente inesperado, pero poco creíble.
Pero para mí, lo más terrible  de este personaje es que es un maltratador de la peor calaña que existe, porque él no pega, ni da palos o golpes que te dejan señaladas algunas partes del cuerpo, algo que es posible suceda en algún momento de la historia… o no. Jesús maltrata el alma, el espíritu, el amor propio de Aisha, haciéndola creer que sin él a su lado ella… ¡no vale nada!
 Jesús humilla a Aisha una y otra vez, y otra… y otra. Ha conseguido incluso poner de su parte a la familia de ella, también a sus amigas, que dejan mucho que desear. Lo lógico y natural sería que su padre y su madre estuvieran totalmente del lado de su hija, no del lado de un yerno que demuestra, tanto por activa como por pasiva, que no ama a su mujer, ni la hace feliz. Pero de los padres ahora hablaré. Poco más queda por decir de Jesús, un personaje sin escrúpulos, débil de carácter, que necesita humillar y someter para sentirse bien, para sentirse… alguien.
Hay una teoría sociológica que dice que las personas que ejercen su autoridad de la manera en que Jesús la ejerce con Aisha, son personas que en el fondo son débiles de carácter, con algún que otro complejo de inferioridad y que intentan paliar este defecto siendo como son. Bueno…, pues Jesús entra dentro de este perfil, a mi modo de ver, por lo menos.
Vamos con Aisha, aunque parezca increíble ella es la fuerte de la pareja, la valiente, el problema… es que ella no lo sabe. Que ella no se da cuenta de lo mucho que vale y de los sentimientos que puede llegar a despertar en otros hombres. No es consciente de su valentía, de su determinación, porque no ha tenido nunca a nadie que la haya alentado diciéndole todo esto, o le haya dado una palmada en la espalda impulsándola a seguir su propio camino… Al menos no hasta que aparece Iván.
Como digo, Aisha es una valiente, porque hay que ser muy valiente para aceptar ser humillada ante los demás de la manera en que Jesús intenta humillarla. Hay que ser muy valiente para aceptar sin creer ni gustarte ese estilo de vida, la proposición de Jesús.
Puede que algunas o muchas de vosotras no estéis de acuerdo con esta apreciación sobre Aisha. Puede que penséis que es todo lo contrario, una persona débil y cobarde al aceptar esa proposición sencillamente por el hecho de no perder a Jesús.
Bien, puede que tengáis razón y esto sea así, pero sigo pensando lo mismo.  Hay que tener en cuenta que Aisha ha sido educada para aguantar, tomando la palabra «aguantar» en su pleno significado. A ella le es muy difícil decir no porque esta educada para decir sí y volver la vista a un lado cuando alguna situación no le gusta. Pero en cualquier caso, ella se ha dado cuenta de que la chispa, el feeling que tenía con su marido se ha perdido, y está dispuesta a hacer lo que sea para reconquistarlo.
Visto de este modo, puedo decir que una mujer débil no habría enfrentado la situación echándole un par de narices, aceptando lo que Jesús le ofrece. Una mujer débil se habría tirado a sus pies suplicando, llorando y humillándose a ella misma todavía más. Ella, sin embargo, enfrenta la situación, le pone cara a sus miedos, le echa un par de ovarios.
El problema es que ella no cuenta con Iván, lo que este, en solo una noche, puede llegar a hacerla sentir, algo que Jesús en todos los años que llevan de casados no ha logrado hacer jamás.
Es aquí donde empieza su verdadero dilema, un debate interior entre Jesús, el hombre al que cree amar y al cual piensa que traiciona, o Iván, el hombre que la hace sentir querida, deseada, hermosa y… en resumidas cuentas, un ser humano, una persona.
Iván es el hombre que la alienta a seguir su propio camino, el que le pone en bandeja los medios para hacerlo, el que la impulsa a salir, a dar ese salto al vacío tan difícil de dar.  Es entonces cuando empiezan los miedos, la indecisiones…, las inseguridades, ya que, a pesar de que en algunos momentos nos ponga de mal humor, ella tiene una difícil elección, una elección que marcará su presente y su futuro, una elección con consecuencias. Realmente hay que saber entender a este personaje que enfrenta un momento tan difícil de su vida, una decisión importante que inclinará la balanza de su propia felicidad hacia un lado o hacia el otro.
Vamos ahora con Iván. Iván es todo lo contrario a Jesús, un bohemio que vive la vida tal y como le llega, sin problemas ni compromisos, que se siente atraído por Aisha nada más verla. Es un hombre amable, tierno, cariñoso, que no solo le da a Aisha sexo del bueno, sino que le da compresión, seguridad, amistad, algo que ella necesita desesperadamente.
La deja hablar, explicarle sus ambiciones, sus deseos, sus hobbies, sus ganas de trabajar, de ser independiente, algo que con Jesús es imposible de ser. Él la escucha con atención, la anima, la alienta a seguir su camino, poniéndole en algún momento los medios para ello. Pero también oculta un pequeño secreto que produce en su interior inseguridad, pues no sabe cómo va a reaccionar Aisha cuando se entere, pero no se amedrenta y se lo confiesa en un momento dado. ¿Cuál será la reacción de nuestra protagonista?
 Es un  hombre constante, aunque también muy sensible al que le hace daño cualquier cosa que, a su modo de ver, signifique rechazo, va a por ella una y otra vez, aunque a veces se rinda en el camino; pero cae, se levanta,  vuelve a la carga hasta que... ya no puede  más y... ¿se rinde?
Iván, a mi modo de ver, es también un personaje inseguro, aunque parezca todo lo contrario. Es esta misma inseguridad el que le hará retroceder en su lucha por conquistar a Aisha, desanimado ante las negativas, inseguridades y proceder de este personaje. Aisha llega un momento en que es egoísta con él, en unos momentos le acepta, en otros lo rechaza… Cuando él decide buscar su propio camino a ella parece molestarle. Cambia de opinión una y otra vez volviéndolo loco,  llevándole a tomar una drástica decisión tras un momento de la historia con mucha tensión, inquietud y fuerza,  que decantará la balanza de sus vidas hacia un lado o hacia otro dependiendo de la elección de Aisha, ¿cuál será esa elección?
Vamos ahora con sus padres, unos seres anodinos, cínicos hasta decir basta, totalmente snobs, decadentes, a los cuales la felicidad de su hija les importa un comino. El padre de Aisha tiene el convencimiento de que las mujeres tienen que vivir sometidas a los dictámenes del marido, quien es el encargado de velar por su bienestar, algo que él sí hace con su mujer, porque su mujer lo acepta al estar cortada por el mismo patrón que él; pero que Jesús no hace con su hija, algo de lo que no se da cuenta o no quiere darse, ya que es más cómodo mirar hacia otro lado, hacer como que no ves. La madre es alguien débil, muy débil, que vive y muere para complacer a su marido, una mujer ciega que no sabe intuir, como cualquier madre, la infelicidad de su hija, o si la ve, no quiere darse cuenta, sumida como está en sus propios convencionalismos sociales.
 Hay un momento tenso entre los padres de Aisha, Jesús, sus hermanos y Aisha misma, un momento crucial en la historia que, por supuesto, tendréis que descubrir por vosotras mismas, pero que refleja perfectamente cuáles son en realidad los intereses de estos personajes. No ven la vida como es, sino reflejada en cifras, es precisamente el dinero lo que les mueve en todo momento. No entienden otro lenguaje ni otra forma de vida.
Aisha tiene dos hermanos Eli y Saúl, de los cuales poco voy a hablar, ya que sería repetirme porque son como sus padres, aunque a su favor se podría decir que van a sufrir una evolución, un cambio, algo que se tiene que descubrir leyendo esta maravillosa historia. No son tampoco unos personajes muy principales, de los que haya que hablar largo y tendido, solo son necesarios quizás para entender esa sociedad lineal y frívola en la que vive Aisha. Unos personajes que evolucionarán en un momento determinado en su manera de ver las cosas, precisamente en el mismo momento tenso del que he hablado un poco más arriba.
Vamos con Bibi, la mejor amiga de Aisha, y su marido Oscar. Bueno… de esta mujer realmente no sé muy bien qué decir, es un personaje complicado, con sentimientos encontrados que simplemente, a mi modo de ver, no tiene la valentía de Aisha para hacer lo mismo que ella. Vive también en un mundo idealizado, no ve la realidad ni tampoco asimila que su amiga quiera... algo más. Es, por así decirlo, otra víctima del poder de manipulación de Jesús.  Al principio nos cae bien, se presenta como una especie de confidente de Aisha, alguien que está de su lado, pero cuando ya se va precipitando el final… Os dejo que lo averigües vosotras…, no os puedo dar todas las pistas.
Por fin, vamos con Sonia. Sonia para mí es un personaje totalmente inmoral, a quien no le importa la estabilidad de la pareja. Podríamos decir que es la tercera en discordia, y una se llega a plantear si Jesús no ha montado todo esto a propósito para poder tener una aventura «legal» con ella. Es un personaje al que hay que descubrir y ver hasta dónde es capaz o no de llegar. Puede que en un momento determinado cambiéis vuestra percepción sobre ella… o puede que no.
Hablemos por último de Estela, podemos decir que Estela aparece de pronto en la historia para cumplir un papel concreto, nada más. La cuestión es si será capaz de retirarse cuando esa misión haya sido cumplida.
Leer un libro de Patricia Geller no es fácil debido a la complejidad de sus personajes y de la dificultad para que las tramas que plantean lleguen a ese final feliz que todas deseamos. Hay momentos muy duros e intensos en sus historias, momentos que marcan un antes y un después, momentos en los que piensas que nunca llegará ese final feliz. Pero esta característica peculiar de Patricia juega tanto a favor de la narración como de la misma autora, ya que ese «sufrimiento» que el lector padece conforme va leyendo, descubriendo todos y cada uno de los problemas personales, sentimentales y, en cualquiera de los dos casos, tan humanos, hace que te sumerjas en la historia de tal modo que pierdes la noción de tiempo, del espacio, porque sencillamente no puedes dejar así a esos actuantes que atraviesan por semejantes conflictos.
Por otro lado, su manera de escribir tan intensa, su forma de narrar las circunstancias, su lenguaje tan rico, tan variado, hace que su lectura te resulte fácil, amena, para nada aburrida.

¿Por quién se decantará Aisha, por Iván o por Jesús?
¿A cuál de los dos elegirá: al hombre que dice amar, o a aquel que le ofrece toda una vida llena de oportunidades y posibilidades?
En caso de que Aisha se decante por Iván, ¿tendrá este alguna inseguridad acerca de la decisión tomada por Aisha, algo que objetar o proponer?...  
Si queréis descubrirlo no tenéis mas que ir a Amazon, buscar Culpable y leeros esta magnífica historia en donde al final resulta que Aisha sí es «Culpable» de algo.

SOBRE LA AUTORA:


Patricia Geller nació en un municipio de Cádiz, donde reside actualmente. Está casada y es madre de dos hijos. Desde siempre ha sido una apasionada de la lectura, hasta que decidió iniciarse de forma no profesional en el mundo de las letras con algún relato. Está muy entusiasmada con la publicación de la trilogía La Chica de Servicio. Ya tiene en marcha nuevos proyectos editoriales, como No juegues conmigo una secuela de La Chica de servicio de la que podremos disfrutar muy pronto.

2 comentarios:

  1. ¡¡Madre mía!! Qué pedazo de reseña. Y después de leerla, ¿qué digo yo? Agradecida es poco, me ha llegado honda por la manera en la que se explica cada uno de los puntos esenciales de la novela, ha sido increíble leer este análisis de la historia. Enonrabuena y mil gracias por el cariño con el que ha sido escrito. ¡¡Besos muy muy fuertes!!

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    1. Aimsss Patricia, no te puedes imaginar la ilusión que me hace tu comentario y saber que te ha gustado la reseña. está escrita con mucho cariño y he intentado plasmar en cada palabra los sentimientos que me ha producido al leerla.

      Muchas gracias Patricia y muchos besos.

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