RESEÑA DE "CONQUISTANDO LO IMPOSIBLE", SERIE "IMPOSIBLES" DE ABIGAIL VILLALBA SÁNCHEZ





CONQUISTANDO LO IMPOSIBLE
Autora: Abigail Villalba Sánchez
Género: Romántico
Idioma: Español              
Punto de venta: Amazon
SINOPSIS:



Cuando Rosalyn Drescher salió esa mañana de su casa

aprovechando la ausencia de su padre, no esperaba chocar de

 bruces contra uno de los hombres más atractivos y adinerados de

 Londres. Y mucho menos acabar siendo invitada a una fiesta de la

 alta sociedad
 
Marcus Meister, duque de Berg, parece tenerlo todo. Suerte en los

 negocios, un matrimonio brillante, una esposa bellísima… pero, ¿que
 pasa cuando el azar se interpone? ¿Qué sucede cuando una mañana

 de domingo tropieza con la joven que cambiará su vida por

 completo? 
 
¿Conseguirán salvar todas las diferencias que les separan?

 ¿Conquistar lo que parece imposible?





MI OPINIÓN  PERSONAL:

¿Quién de nosotros no ha soñado alguna vez con  poseer algo que no podemos  tener? ¿Cuántos no nos hemos resignado y hemos luchado para conquistar ese imposible? ¿Cuántos nos hemos conformado a  pasar una vida entera preguntándonos el tan famoso “y si…”?.
La Serie Imposibles de Abigail Villalba Sánchez nos habla precisamente de eso, de amores  imposibles  y sueños malogrados, pero también nos habla de mujeres tercas, obstinadas, valientes, imprevisibles, honestas, espontaneas, decididas; mujeres que no se conforman con vivir   con aquello que les han impuesto enfrentándose así a un destino  que parece empeñado en  vencer. 
Por otro lado, también nos habla de hombres conformistas, resignados con un presente  en el que no son para nada felices, y con un futuro muy poco  prometedor. Pero tampoco luchan por salir de esa situación que a veces les ahoga, ya sea por  comodidad  en un caso, o por pensar que no se merecen esa felicidad en el otro. No es hasta que se cruzan en su camino estas mujeres imprevisibles de las que he hablado  antes, que no se plantean si quizás haya algo más que ese presente apático y vacío para ellos, que quizás haya un futuro… esperándolos y que  solo tienen que luchar por él para alcanzarlo.
La serie tiene hasta ahora dos títulos publicados en Amazon “Conquistando lo Imposible” que nos cuenta la historia de Rose y Marcus; y “Recordando lo Imposible” que nos cuenta la historia de Geofrey, un personaje que ya aparece en el primer libro,  y Emily.
Hablemos de momento de “Conquistando lo imposible”, primer libro de esta serie. Lo cierto es que tenéis que leer para saber si nuestros protagonistas consiguen conquistar ese deseo anhelado, pero lo que sí os puedo decir es que a mí Rose y Marcus me han conquistado.
Conquistar lo imposible no es algo inalcanzable si se posee la fuerza, la terquedad, obstinación, el coraje y la determinación suficiente de la protagonista de nuestra novela, Rose Drescher. Un valor y una determinación que la lleva a meterse en las situaciones más increíbles e inimaginables, arrastrando con ella a un personaje que será el protagonista del segundo libro. Rose, en su empeño por conquistar ese imposible, llega incluso a hacer algo que ni ella misma hubiera pensado hacer alguna vez…, pero el fin justifica los medios: conquistar a Marcus,  en este caso.
Un  hombre que parece muy distinto a ella, pero que cuando se ahonda en la personalidad de este personaje, poderoso, rico y adinerado, vemos que no son tan diferentes en cuanto a carácter y forma de ser, solo el dinero y la posición social los separan, obstáculo muy difícil de superar en aquella época.
Rose es una mujer fuera de su tiempo a la que los convencionalismos aburren sobremanera. Es totalmente incapaz de acatar unas normas sociales que serán, sin duda, la llave para su aceptación en una sociedad hipócrita y mal intencionada,  muy dispuesta a aceptar como buenos cualquier tipo de rumores. Esto crispa a su pobre padre, Vandor,  que quisiera verla convertida en toda una dama para poder optar a un casamiento adecuado. Rose está mas cómoda entre libros, entre caballos y en contacto con la naturaleza que cosiendo, cocinando o aprendiendo modales y etiqueta.  Sin embargo, pese a su rechazo por esta clase de cosas, Rose  está dispuesta a pasar por el aro con tal de lograr su anhelado secreto, con tal de conseguir que Marcus se fije en ella y, como ya he dicho antes, ni siquiera os podéis hacer una idea de hasta dónde está  dispuesta a llegar. Es una mujer espontanea, incapaz de ser hipócrita, requisito indispensable para ser una buena dama de la sociedad de esa época; e incapaz también de ser sumisa acatando si rechistar los deseos de su padre y de la sociedad misma, otro requisito importante.
Rose, además, guarda un secreto, algo que de saberse puede provocar vergüenza y revuelo entre la muy remilgada  sociedad, algo que si bien en los hombres está bien visto, en una mujer resultaría horrible y de mal gusto,  pero que cuando Marcus lo descubre lo ve adorable, al igual que todos los supuestos defectos que tiene Rose. Ella es espontanea, atrevida, directa e incapaz de callar lo que piensa, algo que trae de cabeza a Vandor,  al que cada vez le cuesta más llevarla a reuniones sociales, precisamente por esa habilidad suya de no estar callada ni un segundo.
Marcus Meister, Duque de Berg, por el contrario, es un  noble que lleva aparentemente una perfecta vida con un titulo, poder, dinero y una perfecta mujer,  Amanda. ¿Por qué entonces cuando aparece Rose de la nada, tropezándose con él, su mundo se descoloca? La repuesta es bien simple, Marcus no ama a su esposa y se siente tan incómodo como Rose en una vida que no es la suya, de la que se siente al margen y que alguien ha creado para él.  Al igual que a Rose,  a Marcus no le gustan para nada las normas por las que debe regirse por tener el estatus social del que disfruta, está más cómodo en su casa restaurando muebles que en una gran fiesta de sociedad sonriendo a gente que no le cae ni siquiera bien,  algo que a su mujer Amanda le gusta.
Amanda  ha hecho de eso un arte, es su modo de vida, su tabla de salvación para una existencia insensible, vacía y carente de amor, porque Amanda es incapaz de amar a nada ni a  nadie  que no sea a sí misma.
La vida de Marcus  no  es perfecta. Él tampoco ama  a una esposa con la que mantiene una buena relación sexual, pero de todos es sabido que  mantener relaciones sexuales no es sinónimo de hacer el amor. En el caso de Marcus, cuando acaba la química ya no queda nada y él anhela algo más, anhela ese algo que queda después de sentir satisfecho el apetito sexual, anhela ese acercamiento, esa complicidad entre un hombre y una mujer que se aman.
Amanda es una mujer banal, fría, hipócrita, insensible, la perfecta dama, la perfecta duquesa, incapaz de sentir por Marcus el amor que este se merece; incapaz de valorarlo como persona; incapaz de ayudarlo a sobrellevar esas pesadillas, recuerdo de un pasado oscuro que arrastra, de un momento crucial en la historia de Londres y, por ende, del resto de Europa, algo que no lo deja dormir por las  noches. Amanda es incapaz de consolarlo nada más que con una buena ración de sexo, pero después de eso ¿qué?
A Marcus no le queda otro remedio que refugiarse en su música, en su piano.  Está más que claro desde el primer momento que en esta pareja no hay nada más entre ellos, solo  una buena amistad y una buena relación sexual, pero nada más.
En resumidas cuentas, Marcus, con todo la nobleza de su título, con todo su poder y riqueza está sólo, total, completa y absolutamente solo. Tan solo tiene a Geofrey, su mejor amigo, y muchas veces ni siquiera eso.
Pero todo esto cambia cuando aparece Rose en su vida.  Después de un incidente en el que se conocen de manera poco común,  el destino les lleva inexorablemente a encontrarse una y otra vez, el destino… y alguien más, empeñado en unirlos para su propio beneficio. A Marcus le cuesta admitir lo que siente por Rose abiertamente, aunque en su fuero interno sí lo hace.  Rose le ha descolocado su vida por completo, le ha removido algo dentro de su cuerpo que ni siquiera sabía que existía.  Le  cuesta reconocerlo,  porque no solo sería un escándalo social, sino porque es un hombre casado con un  contrato matrimonial muy peculiar.  Le cuesta reconocerlo por cobardía, ya que elegir a Rose significa quizás perder algo que aprecia. Marcus ha sido obligado a casarse con Amanda, no es más que uno de los muchos matrimonios de conveniencia tan típicos de la época, en donde manda  el dinero en vez del amor.  Él sabe que no es feliz, que le falta algo en su vida, que el  dinero  y la posición no son todo, pero  incapaz de luchar por su felicidad, simplemente se ha resignado a vivir de esa manera. ¿O será quizás que hasta que no aparece Rose para remover los cimientos de esa perfecta vida no tiene algo por lo que luchar?
La pregunta aquí sería: ¿Qué le importa más, aquello que puede perder,  o el amor que siente hacia una mujer que ha entrado en su vida como un tsunami, arrasando todo a su paso? ¿Luchara al final por ella?
Además es mucho más mayor que Rose, algo que parece no importar en aquel tiempo, pero que se rebela algunas veces como otro de los obstáculos que tienen que vencer.  Sin embargo, ella le atrae como un poderoso imán y es incapaz de estar en su presencia sin buscarla continuamente, necesita tocarla, anhela sentirla a su lado y el no poder hacerlo supone para él toda una tortura con lo que su carácter, por lo general afable, se resiente considerablemente.
Rose, por su parte, que, como hemos dicho, es una mujer decidida,  consciente de la atracción que ejerce sobre él, igual a la que él ejerce sobre su persona, se aprovecha de ello y lo utiliza a su favor para conquistarlo,  para… torturarle, tentarlo, incitarlo, llevándolo en muchas ocasiones al límite de su autocontrol.  Para ello empleará todas sus armas de mujer conocidas y… desconocidas en una jovencita inocente como ella, pero que no dudará en aprender a costa de lo que sea, aunque esto implique poner en entredicho su propia reputación.  
En su misión arrastra consigo a Geofrey, barón de Colchester,  al cual  meterá en más de una situación comprometida. De esta aventura inesperada para ambos, surgirá   una profunda y sincera amistad, algo que se verá en el segundo libro y que será muy importante para el desarrollo de la segunda historia. A diferencia de Amanda, que lo odia porque para ella es una mancha en su muy pulcro historial, Rose lo comprende e incluso le llega a perdonar algo que a simple vista puede llegar a ser imperdonable. Lo cierto es que ambos, junto a un tercer personaje que dejo como incógnita, protagonizan una parte del libro tan divertida como atrevida, erótica y picante.  Al mismo tiempo que original, muy  original, algo que nunca había leído y que me resultó diferente y curioso.
No voy a hablar de Geofrey nada más que para decir que en este primer libro, al principio cae mal y bien merecido se lo tiene, pero es un personaje que se va ganando tu corazón a medida que transcurre la historia.  La autora nos presenta a un personaje borracho al que la vida le ha dado un duro revés. Un cobarde que se refugia en el alcohol para no tener que asumir su desgracia; al cual las ansias de beber lo llevan incluso a estafar a personas que han confiado en él para invertir su dinero.  Es un as en los negocios, pero su pasado horrible le ha llevado no solo a la ruina económica, sino a abandonar aquello que sabe hacer mejor y que puede llegar a redimirle. Por eso digo que al principio, el personaje cae mal, pero que poco a poco se va ganando un rinconcito en nuestros corazones. No es hasta la segunda historia, “Recordando lo imposible” que nos enamoramos perdidamente de él, mucho más que de Marcus. Marcus lo tiene más fácil que Geofrey, tiene una vida fácil, cómoda, solo un pequeño detalle le separa de conquistar ese imposible, lo único que tiene que hacer es atreverse a hacerlo. El parecido entre los dos es que ambos se han resignado con lo que tienen,  que ambos necesitan ese empujón que los despierte de su ostracismo. Ninguno de los dos reconoce abiertamente el amor hasta que ya no tienen más remedio que hacerlo, hasta que se dan cuenta de que si no lo hacen van a perder mucho más de lo que ellos mismos piensan.
En el caso de Marcus un suceso desdichado le llevará a tomar la decisión adecuada, porque es cuando se da cuenta de todo lo que puede perder. También ayuda el  empujón imprevisto de alguien que menos te esperas y que protagoniza otro momento sorprendente de la historia.
El padre de Rose, Vandor, es un escritor que intenta hacerse un hueco en la sociedad londinense de la época, y en un momento determinado tendrá que tomar una decisión drástica  que afectará a los destinos  del padre y de la hija,  también de Dotty, el ama de llaves y nodriza de la joven Rose. Pero es gracias a esta decisión por la que las vidas de Marcus y Rose se entrelazan incluso más, posibilitando la conquista de ese imposible. Vandor es un hombre que ama a su hija, pero que se siente sobrepasado ante una jovencita que ha dejado de ser una niña y que se rebela constantemente contra él y su decisión de convertirla en una dama. Es un hombre que al enviudar muy pronto, se ha visto obligado a arrastrar a su hija por todo el mundo y Rose se ha acostumbrado a una clase de vida que dista mucho de ser la admitida en esa sociedad londinense. Pero también ha contribuido a forjar el carácter decidido y terco de una mujer para la cual lo imposible no existe. Vandor se empeña una y otra vez en introducirla dentro de una sociedad que no admite errores  y Rose, sin quererlo, los va cometiendo una y otra vez para desdicha y desesperación del pobre Vandor.
La novela tiene una lectura fácil y amena, cómoda de leer con un lenguaje directo y acertado. La autora ha sabido reflejar a la perfección la manera de comportarse y sentir de aquella sociedad, y ha sabido plasmar el horror de ciertos acontecimientos históricos que inexorablemente precipitarán el desarrollo de la historia al final, pero ha sabido hacerlo sin añadir a un relato, que no lo pide, una dosis grande de drama. Hay quien podría pensar que es una historia de época como otra cualquiera, pero nada más lejos de la realidad, porque es una historia diferente, divertida, entretenida y original.
¿Conseguirán Rose y Marcus conquistar ese imposible? La repuesta se halla dentro de una novela que yo he disfrutado leyendo y que espero que vosotros también lo hagáis.
Por cierto, no os podéis perder el final de la historia, estad muy atentos porque no es uno convencional, es un final que nos introduce de lleno y  de una manera muy original en el siguiente libro. Un final que te incita a ir a buscar el mencionado libro, comprarlo y seguir disfrutando de las historias y vidas de estos personajes que poco a poco te van conquistando.

SOBRE LA AUTORA:

Abigail Villalba Sanchez,  es natural de Madrid y vive en Coslada una localidad cercana a la capital. Es muy jovencita, tan solo 23 años y esta es su primera incursión en este mundo.
Sus aficiones son leer y, sobre todo, escribir y plasmar en el papel aquellos sueños e historias que siempre ha querido compartir con sus lectores.



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