RESEÑA DE "EL LEGENDARIO JUICIO, EL OSCURO ORIGEN DE LA LEYENDA" DE JULIANNE MAY










EL LEGENDARIO JUICIO, EL OSCURO ORIGEN DE LA LEYENDA.

AUTOR: Julianne May
IDIOMA: ESPAÑOL
GÉNERO: ROMÁNTICO
PUNTO DE VENTA: AMAZON
DISPONIBLE: EN PAPEL Y EN E.BOOK


SINOPSIS


Enero de 1767, España.

Lisandro del Pozo, el hijo de un importante hombre de negocios, descubre el plan secreto del conde Carlos: expulsar a la Compañía de Jesús de todo el territorio español. Desesperado, viaja de incógnito a la zona selvática del Virreinato del Perú en busca de su hermano menor, Diego, un sacerdote jesuita. Sin embargo, la travesía no será el único peligro, pues descubrirá que no hay hombre que pueda escapar del amor ni de los más oscuros sentimientos que pueden llevar a destinos insospechados…
Descubrirá que el bien y el mal conviven en el corazón de todo ser…

 


OPINIÓN PERSONAL:
El Legendario Juicio, el oscuro origen de la leyenda es, por así decirlo, la precuela de La Última Rosa Negra, otro hermoso relato de Julianne May, que junto a Más allá componen esta maravillosa  serie de libros ambientados en diferentes épocas de la historia.
La autora nos dice al principio de este libro que no es necesario leerse La Última Rosa Negra para entender esta preciosa historia de amor, y tiene razón, no lo es. Pero yo aconsejo a quienes todavía no hayan leído ninguno que empiecen por este. ¿Por qué? El motivo es muy sencillo. En primer lugar,  si lees primero La Ultima Rosa Negra, como es mi caso, y luego lees El Legendario Juicio…, al final de este último tienes unos enormes deseos de volver a leer el primer libro mencionado  por causas que solo se entenderán única y exclusivamente cuando uno lo lea. Esto no es tan grave, se vuelve a leer y asunto arreglado, unas historias como estas merecen ser leídas una y otra vez, pues lo cierto es que nunca tienes bastante de ellas.  En segundo lugar, al empezar esta historia, si has leído antes la otra, ya te sabes el final…
Pero a pesar de que ya sabes cómo va a terminar, su lectura no deja de sorprenderte, de ser apasionante, trepidante, intrigante y hermosa. Es la historia del triunfo del amor sobre todas las cosas, porque a pesar de todo, el amor triunfa de un modo o de otro, pero realmente lo hace.
Es el amor lo que guía en todo momento a nuestros personajes, el que los empuja hacia un lado o hacia el otro, el que los lleva a hacer el bien... o decantarse por el mal. Por amor, Lisandro del Pozo viaja en busca de su hermano Diego, es ese amor el que lo manda a salvarlo de un destino atroz, el que conduce sus pasos y su forma de proceder desde el momento en que pone un pie en el poblado indígena, en donde se supone que está viviendo Diego ayudando a las gentes que habitan allí.
Es el amor lo que ha llevado a Diego a ser un hombre de Dios, un sacerdote de la Compañía de Jesús, institución que ha caído en desgracia ante los ojos de la Corona, razón por la cual está en peligro. Diego es un hombre justo, piadoso, generoso y honesto, que ha dedicado su vida a proteger y guiar espiritualmente a los habitantes de ese poblado. Es un hombre que derrocha amor por los cuatro costados, porque sin el amor no podría estar haciendo la labor que desarrolla.
Por otro lado, es también el amor, ese que se instala en el corazón, al que no puedes negar por mucho que te empeñes, el que lo conduce para tomar la decisión más importante de su vida, pero ese mismo sentimiento es que lo empuja hacia el odio, actuando de una manera imprevisible en un momento determinado cuando aquellos a los que ama se ven amenazados. En ese momento su actuar imprevisible pero comprensible nos deja a todos pasmados, demostrando que hasta en el ser más piadoso y bueno habita un lado oscuro que está esperando, en modo latente, a que un hecho o acontecimiento impactante lo active.
Es el amor por sus hijos lo que lleva a Pedro a ir tras Lisandro en busca de Diego; es el amor, al fin y al cabo, el que mueve a la mayoría de los personajes.
Digo a la mayoría porque la antítesis del amor es el odio, y es este mismo odio el que mueve al resto de ellos, ya que de ese sentimiento también hay en esta historia, un sentimiento que precipita un final que se presiente conforme avanza la historia y estás llegando a él, rezando y deseando que no suceda lo que ya sabes o intuyes que puede llegar a pasar. Aunque, como ya he dicho, los que han leído “La Última Rosa Negra”  ya se saben  ese  final, lo cierto es que no se intuye ni de lejos que pueda llegar a suceder  del modo en que sucede, pues ocurren cosas inesperadas  generándose  situaciones que ni ves venir ni te puedes llegar a imaginar, como tampoco te puedes llegar a imaginar la respuesta de los personajes ante esas situaciones,  un  ingrediente que hace que el relato se desarrolle de forma muy activa, llevando al lector a ser parte y juez de dichas situaciones, manteniéndolo tan expectante y atento a lo que sucede que no se puede dejar de leer.
Alrededor de los dos personajes principales, que serán los protagonistas de ese legendario juicio que dará origen a la leyenda, hay otras historias tan apasionantes y auténticas como la de estos dos personajes principales, historias que a mi modo de ver son tan importantes como aquella y que pasan a tener su propio protagonismo e interés dentro de la narración, de tal modo que llega un momento en que el lector está igual de interesado en ellas como lo está por la trama principal, aquella que, como ya he dicho, da origen a la Leyenda.
El Marco histórico en el que esta autora ambienta el relato no puede ser más desfavorecedor, porque habla de una época oscura en la cual… no nos portamos nada bien con los criollos. Es, en cierto modo, también el origen de nuestra Leyenda Negra, una leyenda que habla de crueldad y odio hacia unas personas que no habiéndonos hecho nada, sometimos a nuestro antojo de la forma más cruel.   Pero todo esto confiere a nuestros amigos un aire de valentía, audacia y realismo que hace que te enamores de Lisandro, Jay, Julieta y Diego, y apuestes por ellos en su lucha contra seres desalmados y despiadados que, por un motivo o por otro, buscan su destrucción. 
Pero también ese mismo aire de realismo provoca que odies a muerte a María, al conde, a Rafael, a Kurusu y, por encima de todo, a Kurahay y quieras verlos derrotados, destruidos, hundidos.
En el caso de Pedro y de Antonio ni les odias ni les amas, pero tampoco te son indiferentes, cumplen su papel en la trama, llegas, hasta cierto punto, a entender su comportamiento en muchos momentos porque no son ni buenos ni malos, simplemente son el arquetipo de personajes de la época. Están ahí desempeñando el papel que les corresponde porque así era la forma de ser y obrar de aquel momento oscuro de la historia; así eran los nobles de ese momento y así era su proceder.  Aunque el oficio antiguo de Antonio jamás lo llegaré a comprender y mucho menos a apoyar, ya que es deleznable, pero era la práctica habitual en la época de muchos aquellos que vieron con ello una forma fácil de ganar dinero sin importarles la humillación a la que sometían a unos seres que eran tan humanos como ellos…, bueno, más humanos que ellos en la mayoría de los casos. Eso sin contar los intereses políticos que estaban en juego, motivo por el cual la Compañía de Jesús sufre la persecución que sufre, motivo principal que lleva a Lisandro, Julieta, Antonio y a Pedro desde su cómoda morada en España o Buenos Aires a las selvas Guaraníes, viviendo toda clase de aventuras y peligros que pondrán en serio riesgo su vida. En este punto me toca felicitar a la autora por su gran labor de documentación, consiguiendo con ello centrar la historia en ese momento cruel, describiendo de forma tan precisa, personajes, momentos y situaciones.
Si hay algo destacable e importante de estos personajes, tanto los buenos, como los malos, como los que podríamos llamar intermedios, es la humanidad que tienen, su forma de ser. En un momento dado son las mejores personas, para convertirse al siguiente momento en alguien distinto, diferente, alguien capaz de cometer las mayores atrocidades al ver en peligro a sus seres queridos. O, por el contrario, son personas despiadadas, frías, crueles, carentes de emociones, de sentimientos en un momento determinado para descubrir al final que dentro de su corazón había amor y del bueno, amor del de verdad, del que lleva a los seres humanos a cometer toda serie de actos tanto honestos como deshonestos, a cometer las mayores atrocidades en nombre de un amor no correspondido. La verdad es que dentro de cada personaje de esta historia habita un ángel y un demonio prestos para hacer su aparición en el momento más oportuno.
La autora, en su sinopsis, nos dice que todos los seres humanos llevamos dentro una buena y una mala persona, estos personajes son buena muestra de ello, pues a lo largo del libro la bondad y la maldad se van dando la mano, ganando una sobre otra dependiendo de la situación.
 Unos claros ejemplos son, sobre todo, Antonio y Pedro, pero también Diego, Lisandro, Julieta o Jary. No puedo decir lo mismo de Rafael, Kuarahay, María, Kurusu o el conde, aunque sí reconozco que dentro de ellos, menos de Rafael, ya que es un personaje cruel y despiadado carente de todo sentimiento o emoción,   había… cierta dosis de amor, la dosis justa que los obliga a hacer todo lo que hacen, aunque esto sea la mayor atrocidad imaginable. Kurusu ama, Kuarahay ama, pero es un amor insano y destructivo que no solo los lleva a su propia perdición, sino también a la de los demás actuantes de esta historia. Un amor que lleva al monstruo de los celos, unos celos que les obliga a actuar de ese modo despertando en el lector un odio tremendo hacia ellos.
Rafael, por el contrario, no siente amor, es un ser desalmado, cruel, frío, vengativo…, con una sed de sangre tremenda, un personaje también arquetipo de aquella época. Alguien que no ha conocido otra cosa más que el odio a algo que ni él mismo sabe qué es.
Al lado de todos estos personajes,   hay uno en especial que cuando aparece no piensas que pueda llegar a cobrar el protagonismo que al final cobra, dándonos la sorpresa y convirtiéndose, de algún modo, en el nexo de unión con La Ultima Rosa Negra. El personaje en cuestión va apareciendo poco a poco en la historia, protagonizando una serie de hechos que a simple vista no parecen que vayan a tener importancia, y el caso es que no la tienen, solo es una manera que tiene la autora de presentar a un personaje que, como digo, es el nexo de unión, el eslabón perdido que falta en La Última Rosa.
 
Hay un momento en el epilogo, justo cuando ya la historia está acabada en que yo me pregunto: ¿cuál será el nexo de unión entre Jay y Victoria (protagonista de La Ultima Rosa Negra)? Porque de una manera o de otra, yo sé que están enlazadas, porque Jay le hace a Lisandro una promesa y esta se tiene que cumplir. ¿Cuánto hay de Victoria en el Legendario Juicio y cuanto hay de Jay en La Ultima Rosa Negra?
En cualquier caso, recomiendo encarecidamente su lectura, el libro es duro en muchos casos, como duro fue el marco histórico en el que está ambientado, pero es una historia muy buena narrada de una manera magistral, con drama, pero dado en las dosis exactas alternándolo con momentos de humor, algo necesario porque en algunos momentos sufres mucha angustia y desasosiego al leer el trato brutal que reciben los criollos por parte de uno de los dos personajes más odiados de esta historia. Y, por supuesto, sufres con aquellos que dan origen a la leyenda.
 Para terminar me hago una pregunta, ¿quién es más bestia, el animal que mata y ataca por instinto sin tener otra opción, o el ser humano que lo hace por ansias de poder, ambición y dinero?
                                           
SOBRE LA AUTORA:
Julianne May vive en Buenos Aires y es autora de dos novelas más “La Ultima Rosa Negra” y “Más allá”, secuela de esta última. Dos historias que no podéis dejar de leer.










4 comentarios:

  1. ¡Mil gracias por semejante reseña! El simple hecho de ver que alguien lee lo que uno escribe con tal nivel de detalle y análisis no solo genera una felicidad y gratitud impresionantes, sino también aumenta el deseo por seguir escribiendo.
    ¡Beso enorme y gracias de nuevo!

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    Respuestas
    1. Hola Julianne, gracias de nuevo por tus palabras. Tu siempre tienes algún comentario hermoso y amable para mi y puedo decirte que a mi también me animan para seguir escribiendo reseñas.
      La verdad es que lo que tu escribes son historias de amor muy bonitas, muy bien documentadas, muy trabajadas. Es un placer y un gusto leerlas una y otra vez.

      Un besito

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    2. Por cierto...se me olvidaba, me alegra animarte con mis reseñas para que sigas escribiendo porque seguro que esa mente maravillosa que tienes, ya está ideando otras hermosas historias con las que hacernos disfrutar.
      Besitos de nuevo.

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    3. Ay!!! Mil gracias!!! Qué emoción!!! Con tanta motivación de seguro que seguiré tratando de escribir historias que les gusten!!!! Graciasss!!😘😍

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